Lo más visto

Elegir funcionarios y candidatos éticos e idóneos

En los próximos meses la ciudadanía presionará para que las personas que ocupen puestos de servicio público sean incorruptibles y capaces. Por ejemplo, los candidatos a magistrados de la Sala de lo Constitucional (capaces y valientes como los actuales), los dos comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública, quienes corran como candidatos a alcaldes y diputados para elecciones 2018. Todos tendrán que estar a la altura de las nuevas y exigentes expectativas de honestidad y preparación que tiene la gente ahora.
Enlace copiado
Enlace copiado
Podemos determinar que dos de los principios que unifican a la población son la lucha contra la corrupción y la búsqueda de dirigentes éticos. Hay que reconocer que tanto en la política como en los negocios, la ética en la organización depende en gran medida de cómo actúan sus dirigentes máximos. Si es ético, será un excelente gobernante, ya que no hay decisiones buenas si no son éticas. Ser ético en la empresa y la política no es fácil. Y esto se debe, según los expertos como el Dr. Antonio Argandoña, profesor de Economía del IESE, a la naturaleza del trabajo y a que, en muchos casos, la ética no se considera una cuestión relevante en los negocios (y en la política). Pese a todo, la ética está presente en cada decisión que toma un directivo. De ahí la importancia que tienen los ejecutivos a la hora de promover la ética en las organizaciones en las que trabajan. Argandoña enumeró una serie de consejos prácticos para fomentar la ética.

Entender la realidad. Se debe aprender a valorar correctamente la realidad: lo que nos gusta no siempre coincide con lo que nos conviene. Has de tener en cuenta las consecuencias de tus acciones sobre ti mismo y sobre los demás. Quienes ocupan puestos de responsabilidad deben esforzarse por descubrir las necesidades de los demás y tenerlas en cuenta. Implica, llegado el momento, reconocer los errores y dejarse ayudar.

Ayudar al prójimo. Una misión fundamental de cualquier dirigente es, además de conseguir unos buenos resultados, lograr que el lugar de trabajo sea un espacio en el que los miembros del equipo puedan desarrollarse como personas. También hay que fiarse de los demás, y que ellos lo sepan: hay que saber darles responsabilidad, y dejar que se equivoquen. Un buen líder debe eliminar las acciones que puedan mover a otros a actuar de manera egoísta. Para ello es necesario desarrollar una cultura del diálogo y crear confianza.

Complicarse la vida. Es básico que los directivos superen la tentación de lo cómodo y que huyan de la cobardía. Para conseguirlo, resulta esencial que todo líder haga cada día lo correcto y lo que le corresponde. Pregúntate qué es lo mejor en cada caso y pon las medidas para que lo malo no vuelva a ocurrir.

Definir la misión de la organización y sus valores. En cada una de sus decisiones, los líderes deben generar satisfacción en la organización en su equipo para mejorar los resultados futuros, creando una cultura profesional y ética en la que los valores humanos estén alineados con la actuación.

Deseamos fervientemente que los candidatos y funcionarios públicos que lleguen a ser elegidos sean una manifestación del avance democrático en nuestro amado El Salvador.
 

Tags:

  • funcionarios
  • capacidad
  • elecciones
  • CSJ

Lee también

Comentarios