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En este momento tan crucial del país es más determinante que nunca asegurar que la libertad de expresión tenga plena vigencia

Sigamos, pues, trabajando sin descanso para que las libertades no padezcan ningún quebranto que haga flaquear al sistema de vida. LA PRENSA GRÁFICA está en su puesto de trabajo y de vigilancia día tras día. Y aquí nos mantendremos, al servicio de El Salvador y de su gente.
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Ayer, 10 de mayo, se cumplió el primer siglo de existencia de LA PRENSA GRÁFICA, lo cual nos pone este día de cara al tiempo por venir, con todas las energías en acción y con el compromiso renovado de seguir cumpliendo incansablemente con nuestra misión cotidiana. El panorama actual, tanto de nuestro país como del mundo en todos sus entornos y latitudes, está cargado de amenazas contra lo que es la esencia del sistema democrático de vida: el régimen de libertades políticas, económicas y sociales. Tener presente lo que esto significa es vital para la sana evolución de nuestra sociedad en todos los órdenes; y disponerse a hacer cuanto sea necesario para preservar dicho régimen de libertades constituye la clave de la seguridad y del progreso, tanto en el presente como en el futuro.

Vivimos un momento de grandes confusiones y contradicciones, en el que los distintos factores de poder andan queriendo hacerse valer a como dé lugar, ya que la misma dinámica democrática les va limitando sus excesos habituales. En el ejercicio de la política esto se ve con particular elocuencia, pues es en ese campo donde se juegan las principales posiciones desde las cuales se decide el rumbo del país. Y frente al propósito de salvaguardar espacios de arbitrariedad y de impunidad, las libertades vigentes, y muy en especial la libertad de expresión, se alzan como el valladar más eficaz; y por eso las persiguen los regímenes autoritarios populistas que han logrado establecerse en el Continente. Tenemos, pues, que estar siempre en guardia para que de ninguna manera vaya a pasar lo mismo en nuestro país.

La filosofía de vida de LA PRENSA GRÁFICA viene manteniéndose presente desde su fundación, hace ya una centuria, con probada capacidad de adaptación a las condiciones cambiantes que se dan en la realidad con el paso de los años y con la transformación de las circunstancias. En estos momentos, la lucha por la transparencia y por el imperio de la verdad se ha vuelto tarea asumida cada vez más conscientemente por la sociedad civil. Este es un factor en buena medida novedoso, que pone a la responsabilidad de los medios de comunicación en más clara sintonía con las aspiraciones ciudadanas. En nuestro caso particular, como medio comprometido de manera inequívoca con la libertad en todas sus formas y con la libertad de expresión y el derecho a la información de modo aún más entrañable, lo que manifestamos en este primer día de nuestra segunda centuria es el renovado empeño de ser fieles, ahora y siempre, a nuestro ideario institucional.

El país necesita modernizarse sin excusas ni retrasos de ninguna índole. Y dicha modernización debe estar en la agenda de todos, comprendiendo en tal expresión desde los liderazgos que ejercen más influencia hasta los ciudadanos comunes que se mueven en todas las esferas nacionales. Tal modernización debe fundarse en una comprensión clara y debidamente expresada de lo que es la lógica democrática en funciones. Una lógica que tiene como sostén el régimen de libertades al que antes hacíamos referencia determinante.

Sigamos, pues, trabajando sin descanso para que las libertades no padezcan ningún quebranto que haga flaquear al sistema de vida. LA PRENSA GRÁFICA está en su puesto de trabajo y de vigilancia día tras día. Y aquí nos mantendremos, al servicio de El Salvador y de su gente.

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