Lo más visto

Más de Opinión

En una resolución muy oportuna y elocuente la OEA enfatiza la necesidad de proteger y fomentar el periodismo libre

Es revelador que la propuesta que se impulsó en el seno de la Asamblea General de la OEA fue presentada por Uruguay, y copatrocinada por Argentina, Chile, México, Perú, Costa Rica, República Dominicana y Bolivia, sin que El Salvador se sumara al respaldo. Esto responde seguramente al apoyo incondicional que le sigue dando el Gobierno salvadoreño a la línea del chavismo.
Enlace copiado
Enlace copiado
En nuestra región, los riesgos y las amenazas contra el periodismo responsable e independiente se multiplican a diario en las más variadas formas, que van desde el hostigamiento al trabajo investigativo de los medios hasta los ataques mortales contra periodistas en ejercicio de su labor. Esto constituye, desde luego, un ataque frontal y reiterado contra el régimen de libertades en una de las más decisivas para el mantenimiento y la buena salud de la democracia. Nuestro país no escapa a esa situación de riesgo constante a la que se ve expuesta la función periodística, y los acosos tienen como fuente principal la resistencia de la conducción política nacional a reconocer la crítica como un derecho de la ciudadanía y como un deber de los que ejercen el trabajo de informar y de formar opinión.

En la Asamblea General de la OEA que tuvo lugar en Cancún, México, dicho ente continental emitió una resolución sobre este tema tan palpitante y espinoso, destinada a salvaguardar “el derecho a la libertad de pensamiento y expresión y la seguridad de los periodistas y trabajadores en medios de comunicación”. En forma inequívoca se manifiesta ahí que “particularmente los que investigan e informan sobre violaciones de derechos humanos, crimen organizado, corrupción y otras conductas ilícitas graves” están expuestos a agresiones de toda índole, con el fin primordial de coartar su labor y producir efectos intimidatorios que disuadan de continuar en la tarea investigativa. De esto LA PRENSA GRÁFICA tiene experiencia muy directa, a la que se suma una demanda reciente contra el medio por supuesta difamación, interpuesta por el alcalde de San Salvador, y que fue desestimada ya por el Juez de Paz de Antiguo Cuscatlán.

La OEA recomienda que se trabaje de manera bien articulada para hacerles frente a los atropellos aludidos, en todas sus formas; y para eso se hace indispensable más especialización en el plano institucional, como sería la creación de fiscalías especializadas independientes, la adopción de protocolos y métodos de investigación y enjuiciamiento específicos y la formación continua de los operadores judiciales en materia de libertad de expresión y seguridad de periodistas. Como esto será muy difícil que se logre de inmediato, lo pertinente sería, de entrada, hacer uso de todos los recursos que provee la institucionalidad actual para asegurar que se den prácticas preventivas y se tomen medidas protectoras para proveerle a la libertad de expresión las salvaguardias necesarias.

Es revelador que la propuesta que se impulsó en el seno de la Asamblea General de la OEA fue presentada por Uruguay, y copatrocinada por Argentina, Chile, México, Perú, Costa Rica, República Dominicana y Bolivia, sin que El Salvador se sumara al respaldo. Esto responde seguramente al apoyo incondicional que le sigue dando el Gobierno salvadoreño a la línea del chavismo, que en todos los países en que se ha impuesto, comenzando por Venezuela, se ha caracterizado por una lucha frontal contra la libertad de expresión y en general contra todas las otras libertades democráticas desde las trincheras del poder.

En estos momentos es muy significativo que la defensa de las libertades de pensamiento, de expresión y de prensa sea una bandera ciudadana que ondea cada vez con más fuerza por todas partes. No hay que cejar en el empeño de consolidar la democracia sobre la base del respeto irrestricto y valiente a las libertades que le dan vida.
 

Tags:

Lee también

Comentarios