Engañando con datos

Desde 1995 la organización Transparencia Internacional elabora de forma anual el informe de Índice de Percepción de Corrupción (IPC).
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Este esfuerzo se hace con el fin de crear conciencia sobre los países que tienen problemas serios de corrupción, problemas que pueden tener una fuerte incidencia en la perpetuación de la pobreza de un país y el debido funcionamiento de las instituciones.

Este informe, aunque tiene un fuerte componente cualitativo, no deja de llamar la atención. El IPC puede ser un indicador del rumbo de un país en términos de transparencia y rendición de cuentas. Algunos de los colaboradores para construir el índice son el Banco Mundial, la revista británica The Economist y la firma de consultoría Ernst & Young.

Esta semana se publicó el informe con los resultados del IPC para 2015, y arroja datos muy interesantes. El IPC le da un puntaje entre 0 y 100 a cada país, siendo 0 la peor nota y 100 la mayor. Cabe destacar que ningún país llega al 100, el más cercano es Dinamarca con 91, los peores son Corea del Norte y Somalia con 8 puntos. La puntuación promedio de todo el mundo es de 43, y se cree que unas 6 mil millones de personas viven en un país con un serio problema de corrupción.

El 27 de enero el secretario de Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción, Marcos Rodríguez, presentó los resultados del IPC para El Salvador como un logro. El ranking de El Salvador está 8 posiciones arriba comparado con el año pasado. Esto en sí no es mentira, pero no necesariamente significa que hemos avanzado o que es un logro atribuible a la administración actual. Hay quienes van muy lejos para engañar con datos.

Si bien El Salvador ha avanzado 8 posiciones en el IPC 2015, el puntaje ha sido el mismo. En 2014 teníamos 39 puntos y en 2015 seguimos con la misma calificación. Querernos vender estancamiento como progreso raya en el cinismo y es una falta de respeto para la población. ¿Como es entonces que hemos aumentado en el ranking?

¿Será que otros países han empeorado y eso nos pone en una mejor posición? Esto tampoco es cierto. Si cruzamos los datos de 2014 y 2015 podemos ver que 8 países que fueron tomados en cuenta en 2014 (Barbados, Bahamas, San Vicente, Puerto Rico, Dominica, Samoa, Suazilandia y Sudán del Sur) no fueron incluidos en 2015. Siete de estos 8 países estaban por encima de El Salvador en el ranking. Al excluirlos aumentamos inmediatamente, y sin ningún mérito, en 7 posiciones.

Si algo nos dice el IPC de 2015 es que todavía hay mucho trabajo por hacer. Los puntajes del IPC para El Salvador desde 2012-2015 han sido de 38, 38, 39 y 39 respectivamente. Un aumento pírrico y vergonzoso. A pesar de lo bonito que nos quieran vender este “logro”, todavía estamos debajo del promedio mundial (43 puntos) y del continente americano (40 puntos).

Como población debemos procurar cierto nivel de escepticismo cuando una administración, del espectro político que venga, nos comunica logros. En la política siempre se tiene el incentivo de querer “dar gato por liebre” y más de algún aprovechado nos va a querer mentir con cifras que a simple vista parecen ser alentadoras. Negar una realidad no ayuda a resolver problemas.

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