Enterrados

CEPA tiene una papa caliente con el puerto de La Unión. Millones de dólares parqueados en el mar. Tiene que pagar el préstamo y darle mantenimiento a la terminal para que no se deteriore.
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<p>[email protected]</p><p></p><p>Cuando un país mantiene enterrados millones de dólares en infraestructura clave para el desarrollo, no tiene por qué lamentarse de su situación. Cuando un país decide enterrar millones de dólares que están produciendo, para hacer funcionar una inversión de millones de dólares que no da nada, no tiene por qué lamentarse de su situación. Y cuando esto se da, no tiene más que buscar excusas dentro y fuera de la frontera. </p><p></p><p>CEPA rindió cuentas del año fiscal 2011/2012. Hace muchos años fue una institución con prestigio y reconocimiento nacional e internacional. El informe parte de reconocer que “la gloria” se quedó en el pasado. Tan crítica es la situación que en los últimos 10 años ha tenido ocho presidentes y en los últimos siete años ha tenido un presidente por año. ¿Qué tiene esta institución que cuando la presidencia se entera de la situación deja el puesto? </p><p></p><p>CEPA nació hace 60 años como Comisión Ejecutiva Portuaria de Acajutla, le encomendaron la construcción de infraestructura para el manejo de carga a granel y la operación del puerto, lo cual sigue haciendo, aunque en el camino se han olvidado de hacer las inversiones para darle mantenimiento. A 60 años, tiene utilidades porque de manejar carga a granel se movió a manejar contenedores, ¡ese es el negocio!</p><p> Pero dicen que 60 años después se ha convertido en competencia para el puerto de La Unión, que fue construido para contenedores. Y dicen también que al puerto de Acajutla hay que buscarle otra modalidad de negocio para poder concesionar el puerto de La Unión. Excelente muestra de la falta de políticas públicas en el tema ¿no?</p><p></p><p>Si concesionan el puerto de La Unión comprometiéndose a que en el puerto de Acajutla no se manejarán contenedores, la partidocracia que aprobó la ley de concesión del puerto de La Unión, la burocracia responsable del sector transporte en todas sus modalidades y la burocracia especializada en puertos marítimos van a enterrar los millones que los contribuyentes hemos invertido en la construcción y operación del puerto de Acajutla. Para dejarlo claro, si le dan al puerto de La Unión la exclusividad del manejo de contenedores en el país, CEPA debe buscar otro giro de negocio para el puerto de Acajutla. ¿Vamos a convertirlo en pupusódromo? ¿En parqueo de vehículos? ¿En puerto artesanal? </p><p></p><p>CEPA tiene una papa caliente con el puerto de La Unión. Millones de dólares parqueados en el mar. Tiene que pagar el préstamo y darle mantenimiento a la terminal para que no se deteriore. Atiende una embarcación semanal con contenedores que tienen Honduras como destino. Esto es mejor que nada, pero el puerto no fue construido para ser la caricatura en la que se ha convertido por la falta de visión y decisiones. A caricatura de puerto lo ha reducido la partidocracia y la burocracia, porque mientras en los países vecinos se toman decisiones para aprovechar oportunidades, en el país seguimos preguntándonos si una concesión es sinónimo de privatización, si una privatización es sinónimo de asocio público-privado, si el asocio es sinónimo de concesión. Y esto nos lo estamos preguntando desde 1998, cuando fue presentado el primer anteproyecto de ley para la concesión del puerto de La Unión. A 14 años de esto, allí está tirada al mar la millonaria inversión con la decisión de enterrar la otra millonaria inversión. </p><p></p><p>Tenemos dos puertos marítimos que representan una inversión millonaria de los contribuyentes. Esto exige una política clara y una estrategia visionaria para aprovecharlos para el comercio internacional. No se vale desvestir a un santo para vestir al otro, porque en lugar de multiplicar los activos, se entierran, o mejor dicho, se deja que se los lleve la corriente. Hay miedo de tomar decisiones. No se toman las decisiones. ¿Y entonces?</p><p></p><p>Si la estrategia de administración es la concesión de puertos marítimos, la concesión debe incluir ambos puertos, el puerto de La Unión y el puerto de Acajutla, para que sea el concesionario el que defina una estrategia que asegure la operación rentable para el país. ¿El azolve? Denle tratamiento a la cuenca del Goascorán y construyan el sistema de acueductos y alcantarillados. Es obligada la reconversión mental e institucional para darle tratamiento a los territorios que albergan patrimonio nacional. Petrificados por el miedo, seguiremos con los millones enterrados y con las inversiones despilfarradas.</p><p></p><p></p>

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