Lo más visto

Más de Opinión

Error de perspectiva

Me equivoqué doblemente:
Enlace copiado
Error de perspectiva

Error de perspectiva

Error de perspectiva

Error de perspectiva

Enlace copiado
Creí que la Reforma Constitucional de 1991 traería una mejor convivencia.

Creí que la amnistía mientras más amplia mejor, creí que el perdón a todos por todo nos traería una paz duradera.

Ambas instituciones jurídicas se dieron con una intención finalista. En ambas se puso el Derecho al servicio del Bien común. Se usó como instrumento de convivencia pacífica.

La Reforma Constitucional se dio para que el FMLN aceptara el nuevo constitucionalismo, principalmente en las áreas de Derechos Humanos, Justicia, Sistema Electoral y Fuerza Armada.

Así lo hicimos pero fallamos. No hemos logrado que la tutela de Derechos Fundamentales forme parte de una cultura nacional. El respeto a la vida tiene un perfil muy bajo, casi inexistente.

La justicia pronta y cumplida es un mito. Reconozco que avanzamos en la mejora del sistema, pero aún queda mucho camino que recorrer.

El sistema electoral no tiene credibilidad ciudadana. Lo vemos fraudulento, para muestra un ejemplo “declárese electos a los Diputados Suplentes”... mal organizado en su base y además es juez y parte; es tribunal (?) y administrador al mismo tiempo. Esto es inaceptable.

En cuanto a la Fuerza Armada, mi juicio crítico es favorable. La institución obtiene una buena nota.

¿Por qué fallamos?

Mi respuesta conlleva un mea culpa, que con gusto comparto con quien lo desee: Creamos organización, sistemas y métodos nuevos sin pensar que todo camino nuevo debe conocerse para no desviarse de él, ni siquiera se acepta que cunetiemos. Ese conocimiento, en su sentido más amplio, va de la mano con otro sistema paralelo: El seguimiento del cambio, el seguimiento de lo nuevo. Llamémoslo también monitoreo. Académicamente se habla de OBSERVATARIOS.

Hay esfuerzos que celebramos en el campo de la Administración de Justicia, tal como el liderado por la licenciada Lilliam Arrieta de Carsana desde FUSADES. Con muy poco personal (2 o 3) nos ilustra periódicamente con números y estadísticas muy ilustrativas, que sirven de base de análisis para toma de decisiones y propuestas de modernización.

Los observatorios, en países más avanzados que El Salvador, son verdaderos centros de información que funcionan principalmente desde las universidades, muy particularmente desde sus centros de investigación integrados por equipos multidisciplinarios que analizan, estudian y proponen, especialmente cuando se dan cambios drásticos en la sociedad. Sus propuestas buscan ser una garantía de estabilidad institucional. Velan y protegen los cambios para evitar desviaciones negativas.

El momento coyuntural que vivimos, con más signos de interrogación que respuestas, impone un alto en el camino para continuar avanzando en la búsqueda de la tan anhelada convivencia constitucional.

No solo veamos y seamos parte de la problemática. Seamos parte de la solución, pero sabiendo qué hacer. Dejando de lado la improvisación, siendo a la vez, creativos porque lo inédito se presenta a diario.

La declaratoria de inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía es el momento del cambio. Se oyen voces autorizadas, Conferencia Episcopal, presidente de la República, políticos, intelectuales, sociedad civil, etcétera, que hablan de soluciones elementales sobre todo en el campo del juzgamiento y la retribución. Agotemos el análisis y adoptemos el criterio o idea que veamos más fácil de ejecutar. Propongo el desarrollo de una agenda que nos ubique en el día uno de un proyecto pacificador con base en la realidad con la que siempre contaremos, que es la legislación vigente. Acordemos las BASES de una solución y desarrollémosla. Si la norma no es suficiente, hagamos otra que garantice el resultado.

¿Qué esperamos? La paz social y un mejor ambiente nos exigen actuar.

Tags:

  • amnistia
  • fmln
  • convivencia
  • reforma
  • constitucion

Lee también

Comentarios