Es de la máxima importancia que las instituciones cuenten con todo lo que necesiten para desempeñarse conforme a sus responsabilidades

Habría que hacer una revisión integral del estado en que se hallan los diversos servicios institucionales para tomar las medidas pertinentes en función de su eficiencia verificable conforme a las circunstancias y a los desafíos actuales.
Enlace copiado
Enlace copiado
El desenvolvimiento progresivo de la democracia en nuestro país va presentando una serie continuada de desafíos, que en buena medida tienen que ver con el desempeño de la institucionalidad. Ésta no ha tenido un seguimiento fácil de lo que es la evolución democratizadora precisamente porque no tuvimos una experiencia democrática de larga data, sino todo lo contrario: una tendencia constante a las distorsiones del poder, que siempre desembocan en esquemas autoritarios en mayor o menor medida, conforme a las circunstancias. Los resabios del poder abusivo no han desaparecido del todo, aunque hay que reconocer, para estar a tono con la dinámica evolutiva, que vamos avanzando en el mejoramiento institucional.

Ahora mismo se está percibiendo una intensificación del trabajo en las instituciones que tienen la responsabilidad principal en hacer cumplir la ley y perseguir a quienes la infringen o la vulneran, y entre ellas están en primer nivel la Fiscalía General de la República, la Policía Nacional Civil y el Órgano Judicial. En todas esas áreas hay muchísima tarea por hacer; y aunque la línea principal de mejoramiento parte de las decisiones conductoras que se tomen en los diversos campos de acción, es vital para el buen desempeño que cada institución esté debidamente provista de los recursos que sean precisos para responder a las necesidades del buen desempeño y, en consecuencia, pueda contarse con una estructura orgánica suficientemente habilitada para cumplir de manera eficiente y oportuna las tareas que corresponden.

En el caso específico de la Fiscalía General es evidente que deben fortalecerse diversas áreas dentro de la misma, como decir el cuerpo de fiscales que operan en el terreno, que a todas luces son hoy insuficientes para las labores por hacer; y además habría que apuntalar significativamente la investigación criminal y potenciar la inteligencia fiscal, que son instrumentos fundamentales para la persecución del crimen en todas sus etapas y expresiones. Si bien es cierto que el Estado se halla en situación financiera crítica, hay inversiones insoslayables, y ésta es una de ellas, porque toca directamente una problemática de alta intensidad en el ambiente, como es la lucha por recuperar el imperio de la ley en los distintos planos de la vida nacional.

Pero también en otras áreas vitales, como la Salud y la Educación, hay grandes carencias y deficiencias en infraestructura, en equipamiento y en personal, las cuales afectan de manera muy sensible los servicios correspondientes. Las necesidades de atención que tiene la ciudadanía aumentan en forma constante, y dicha atención tiene que ser de verdadera calidad para que el país se modernice y progrese como debe ser. Esto va vinculado en forma umbilical con el mejoramiento de las condiciones de vida de todos los salvadoreños, que es a lo que debe aspirar y a lo que debe comprometerse la gestión de las instituciones en conjunto.

Habría que hacer una revisión integral del estado en que se hallan los diversos servicios institucionales para tomar las medidas pertinentes en función de su eficiencia verificable conforme a las circunstancias y a los desafíos actuales. Estar pegando parches o haciendo costuras de ocasión sólo produce paliativos inútiles, aunque en su momento dejen algunos réditos de imagen, que también se esfuman pronto. Hay que hacer las cosas en su debida dimensión y proporción para que el sistema se vaya perfeccionando de modo progresivo.

Tags:

  • democracia
  • institucionalidad
  • fiscalía
  • pnc
  • salud

Lee también

Comentarios

Newsletter