Lo más visto

Más de Opinión

Es indispensable entender a fondo las necesidades ciudadanas para poder entrar en el área de las soluciones a los problemas que afectan a la gente

Destacamos el tema del empleo porque si algo es determinante para hacer que las personas puedan visualizar futuro en el país es contar con oportunidades laborales que cumplan expectativas de progreso, y complementariamente hay que abrir espacios de realización emprendedora para viabilizar la creatividad propia.
Enlace copiado
Enlace copiado
Toda función institucional y toda gestión de gobierno tienen que estar constantemente orientadas al servicio de la población en sus diversas expresiones y niveles. Uno de los trastornos más perversos que se pueden dar en esa línea es el que resulta de considerar que para que un sector social prospere hay que cargarle la mano a cualquier otro sector. Ese es el vicio de base de las concepciones dizque revolucionarias y populistas, que parten del concepto aberrantemente simplista de que el cuerpo social se divide entre explotadores y explotados, sin tomar en cuenta que la realidad lo que prueba, aquí y en todas partes, es que el verdadero progreso estriba en crear efectivas y expansivas oportunidades para todos dentro del marco de la racionalidad socioeconómica, que hay que ir moviendo hacia el progreso sin quiebres artificiosos.

Lo que estamos necesitando los salvadoreños es que todos aquellos que tienen incidencia directa en la marcha del proceso nacional se posesionen de veras de esa responsabilidad y la asuman en los hechos de manera concreta e inequívoca. Aunque lo que la ciudadanía quiere y espera está a diario a la vista de todas las maneras imaginables, todo indica que los liderazgos nacionales no parecen entender a fondo lo que envuelve esta cuestión, porque lo que vemos al respecto es una reiterada forma de reaccionar con ligereza de análisis y coyunturalismo interesado, lo cual determina que no haya una política que realmente pueda responder a los retos del desarrollo en perspectiva; y al ser así lo que tenemos son acciones desconectadas entre sí, que parecen fuegos fatuos en vez de ser iluminaciones eficaces.

Lo que verdaderamente hace cambiar en positivo tanto la vida de las personas como la suerte de las comunidades es el tratamiento renovador de las condiciones de vida, que dependen de manera directa de factores como la productividad, la competitividad, el acceso a una formación puesta al día y el empleo con opciones superadoras. Destacamos el tema del empleo porque si algo es determinante para hacer que las personas puedan visualizar futuro en el país es contar con oportunidades laborales que cumplan expectativas de progreso, y complementariamente hay que abrir espacios de realización emprendedora para viabilizar la creatividad propia. No olvidemos que, en definitiva, la prosperidad, si bien necesita escenarios propicios y accesibles que la favorezcan, depende en primer término de la voluntad y del empeño de las personas en concreto, y esto ha sido así en todas las sociedades y en todos los tiempos, independientemente de las circunstancias que estén en juego.

En nuestro país, durante las épocas pasadas la ciudadanía se hallaba totalmente sometida al arbitrio y al interés de los liderazgos nacionales, y para corregir esa distorsión antidemocrática lo que estamos viendo en el curso de esta posguerra innovadora en tantos sentidos es la activación creciente del protagonismo ciudadano, lo cual constituye una apertura de grandes perspectivas. Frente a ello, lo que corresponde es asumir el compromiso de atender y resolver las necesidades del conglomerado de una manera cada vez más sensible y responsable.

En esa línea, es claro que no bastan los paliativos, ya que de lo que se trata es de ir cambiando de manera sustancial las condiciones de vida de prácticamente todos los salvadoreños, y esto exige crecer significativamente en todo sentido.

Tags:

  • empleo
  • salario
  • gobierno
  • prosperidad
  • crecimiento

Lee también

Comentarios