Es la producción y las exportaciones, estúpido... (II)

O producimos y exportamos cada vez más, o la prosperidad y el futuro se alejarán aún más, con la postración y la pobreza, el retraso y el conflicto instalados en la vida cotidiana de nuestro pueblo.
Enlace copiado
Es la producción y las exportaciones, estúpido... (II)

Es la producción y las exportaciones, estúpido... (II)

Es la producción y las exportaciones, estúpido... (II)

Es la producción y las exportaciones, estúpido... (II)

Enlace copiado
En 2015 las remesas familiares alcanzaron $4,279 millones, para un total de $59.6 mil millones anuales acumulados en 24 años desde el final de la guerra, sin incluir los flujos en dinero y bienes diversos no canalizados a través del sistema financiero nacional, invisibles en las cuentas nacionales. Como lo afirmó Pleitez, “...las remesas que envían los migrantes se han convertido en la principal variable de la macroeconomía nacional. Actualmente, su valor equivale al 16 % del PIB, al 85 % de las exportaciones (incluyendo dentro de estas únicamente el valor agregado neto de la industria de maquila), al 41 % de las importaciones, a más de ocho veces el valor de la inversión extranjera directa, al 106 % de la carga tributaria, a dos tercios del presupuesto general de la nación, a dos veces el valor del gasto público en salud y educación, y al 80 % de la brecha comercial”. (William Pleitez, “Migraciones y remesas: ¿Un obstáculo o una oportunidad para crecer?”, EDH, 12.8.2014). ¿Cuáles son las consecuencias de semejante dependencia y qué se puede hacer?

Ningún país puede desarrollarse y progresar consumiendo más de lo que produce, gastando mucho más de lo que gana, importando mucho más de lo que exporta, y financiando durante un cuarto de siglo estos enormes desequilibrios y déficits con el éxodo y remesas de su gente y el endeudamiento creciente. O producimos y exportamos cada vez más, o la prosperidad y el futuro se alejarán aún más, con la postración y la pobreza, el retraso y el conflicto instalados en la vida cotidiana de nuestro pueblo.

Frente a tantos y tan grandes rezagos, brechas, déficits, desequilibrios y deudas acumuladas, y tan poca inversión y crecimiento, debemos desarrollar aceleradamente la base productiva y exportadora del país para proporcionar empleos decentes a 60 mil jóvenes que anualmente ingresan al mercado de trabajo, o solo 8 mil podrán obtener empleos de baja calidad, no decentes, sin seguro social, ni seguros privados, ni AFP, enfrentando la disyuntiva de ingresar a las maras o irse a Estados Unidos. En estas condiciones, la hacienda pública tampoco dispondría de ingresos fiscales crecientes para reducir el déficit fiscal, detener el crecimiento de la deuda pública, amortizar su saldo, y convertir el déficit fiscal en superávit para financiar los déficits y brechas enormes en seguridad ciudadana, educación, salud, seguridad social, vivienda, infraestructura y medioambiente.

Es la inversión privada, y particularmente aquella en sectores estratégicos de mayor productividad y competitividad, la que haría posible el empleo decente, desatando los multiplicadores de la inversión y del empleo, y la demanda de bienes y servicios diversos a otras empresas y sectores de la economía. Los sectores estratégicos están, primordialmente, en la producción de los bienes transables exportados a los mercados internacionales. Como lo anotaba uno de los principales documentos del Asocio para el Crecimiento, “la baja productividad y la consiguiente falta de competitividad en los mercados internacionales disminuyen la posibilidad de una transformación estructural y la consiguiente aceleración del crecimiento en El Salvador, en donde el potencial de crecimiento del sector de no transables está limitado por el tamaño pequeño del país”. (Pacto para el Crecimiento: El Salvador. Análisis de restricciones. Equipo Técnico Conjunto USG-GOES, 7.19.2011).

El crecimiento, entonces, tiene que estar liderado por las exportaciones de bienes y servicios transables al mercado internacional. El mercado interno es diminuto y solo crecerá más robusta y sostenidamente teniendo al sector exportador como locomotora del crecimiento.

Por razones de marca, know-how, desarrollo tecnológico, fuerza de mercado y capacidad financiera para competir en grandes y complejos mercados, muchas serán empresas extranjeras asociadas o no con capital salvadoreño. Impulsar esta plataforma exportadora industrial y de servicios para aprovechar nuestra ubicación geográfica, única ventaja competitiva potencial, es un imperativo nacional.

Para atraer estas inversiones el país tiene que hacer la tarea pendiente: 1. desarrollando una visión compartida de creación sostenible de riqueza y de desarrollo de mediano y largo plazo; 2. desarrollando los sectores de mayor potencial competitivo ya identificados: logística para fortalecer la conectividad nacional, regional e internacional y disminuir los tiempos y costos del transporte de carga y personas; plataforma logístico-industrial exportadora de alta tecnología en zonas extraportuarias (como la diseñada por el JA Group en León, Guanajuato, México, ahora el principal centro exportador de Latinoamérica a EUA, que elaboraron un primer diseño para El Salvador desde CEPA); turismo médico y turismo nacional/regional aprovechando la demanda creciente de la población salvadoreña y centroamericana en Estados Unidos; industria farmacéutica exportadora; algunas producciones agroindustriales rentables y sostenibles (café gourmet en bolsas de marcas salvadoreñas, cacao con su debido procesamiento industrial y comercializador, complejos azucareros-energéticos diversificados, moringa, etcétera). Los primeros mercados naturales serían los de los países con quienes tenemos tratados de libre comercio y enormes déficits comerciales.

Se debe potenciar la inversión privada y sus diversos asocios con el Estado para desarrollar sus activos estratégicos, potenciar la producción nacional, sustituir importaciones y fomentar sin tregua ni pausa la producción exportable. Y debemos pensar en grande, combatir la corrupción, la ignorancia y el provincianismo tatarata que nos cuestan tanto, recuperar tanto tiempo perdido y adelantar el futuro, actuando en consecuencia. (Continuará).

Tags:

  • remesas
  • deficit fiscal
  • desequilibrios
  • exportaciones
  • endeudamiento

Lee también

Comentarios

Newsletter