Escape de la pobreza

“La única forma probada de reducir la pobreza es con crecimiento económico robusto y sostenido. Necesita inversión y llega removiendo las barreras principales: la inseguridad física y jurídica y la inestabilidad política.”
Enlace copiado
Enlace copiado
Hemos hablado de la solidaridad con los más pobres como una necesidad ingente para ayudar temporalmente a los que no pueden salir por sí mismos, con fondos del Estado y solidaridad privada. Nadie puede oponerse. Pero debe entenderse claramente que la solidaridad por sí misma no reduce la pobreza de los países, la única forma probada de reducirla estructuralmente es con un crecimiento económico robusto y sostenido que logre generar suficientes empleos y oportunidades; no es repartiendo el mismo pastel en muchos pedazos, sino haciéndolo crecer para que haya más para todos.

La economía de los países crece con nuevas inversiones y generación de nuevas empresas, Inversión Extranjera Directa que traiga, además de capital, transferencia de tecnología, que tiene un efecto multiplicador, pues los que la adquieren en primera generación en segunda pueden emprenden sus propios negocios aprovechando los conocimientos adquiridos.

El crecimiento económico no viene por arte de magia, se comienza creando un ambiente favorable a la inversión, uno que invite al extranjero y al nacional a tomar riesgo invirtiendo su dinero con la expectativa de lograr rentabilidad. El recurso más escaso mundialmente es el capital, y los países y aun los estados dentro de países como Estados Unidos compiten entre sí tratando de crear ambiente favorable y atractivo a los inversionistas, tanto incentivos de diferente naturaleza, desde el más usado, como incentivos fiscales, a una burocracia ligera y amigable; medidas que faciliten la instalación, el inicio y el funcionamiento de las empresas y, sobre todo, la seguridad física y jurídica, que no se cambiarán las reglas del juego con que entran los inversionistas en el camino, a capricho de legisladores o gobernantes.

La economía en El Salvador ha venido decayendo sustantivamente en los dos últimos gobiernos; y para combatir la pobreza de manera real, es necesario revertir esta tendencia. La inversión en el país ha sido la más baja o segunda más baja de Latinoamérica en los últimos años. ¿Cuáles son las circunstancias más negativas que se pueden identificar para no hacer atractivo el país a la inversión? Esa debe ser la pregunta lógica. Para curar una enfermedad, se necesita un diagnóstico adecuado, objetivamente, sin politiquería, ideología ni reacciones viscerales.

Salta a la vista la violencia y la inseguridad delincuencial, en que los indicadores nos ponen entre los peores del mundo. Las empresas tienen que invertir alrededor del 15 % de su presupuesto en seguridad. Igualmente importante o quizá más es la inseguridad jurídica, el pobre desempeño de la justicia. Vemos constantemente a jueces liberando a criminales confesos, como el feminicida, a acusados de delitos de drogas o asesinatos con absoluta tranquilidad; desde malas presentaciones de pruebas hasta jueces incapaces o corruptos.

La siguiente gran deficiencia que tenemos es falta de estabilidad política. Todos los países que crecen sostenidamente son estables políticamente. La incertidumbre usual es en períodos de elecciones, en nuestro país se incrementa por la posibilidad de que tome el poder total el FMLN, que haga realidad su oferta de un autoritarismo y un experimento social al estilo llamado del siglo XXI. Eso congela voluntades de inversión. Ya un FMLN light, aliado con un presidente moderado, hizo gobierno y los resultados están a la vista, no solo en el pobre desempeño económico, sino en sus intentos de desarticular la institucionalidad y la Sala de lo Constitucional.

Empeora la incertidumbre que el acompañante intelectual del FMLN en estos complots corre para presidente con un partido que apoyó al Frente en todos esos intentos, una amenaza similar a Alemán-Ortega en Nicaragua.

Deben corregirse problemas estructurales de inversión en infraestructura, educación y conectividad, como lo advierte el BID para toda Latinoamérica, pero lo primero y más grueso está a la vista. La pobreza debe reducirse estructuralmente, las ambiciones políticas de pequeños grupos no tienen derecho a interponerse en el escape de la pobreza de salvadoreños.

Tags:

  • crecimiento economico
  • nuevas empresas
  • mas baja

Lee también

Comentarios

Newsletter