Estás votando por tu futuro

“En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven”, “pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos” (Maquiavelo).
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En esta campaña electoral han arreciado las aseveraciones y promesas falsas, aprovechando que una parte del pueblo salvadoreño ya acepta tranquilamente los engaños. Esto nos lleva a revisar algunas citas de Nicolás Maquiavelo, político e historiador italiano, que escribió “El Príncipe” (1513), un ensayo sobre fundamentos de la teoría política, que se estima debe ser estudiada por todo gobernante que aspire a conducir y enfrentar los desafíos de una república.

“Los hombres son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar encontrará a quien le permita ser engañado”. No es para menos, hay tanta necesidad económica, tanta angustia en las familias, tanto temor por la vida, que ante estas condiciones cualquier cosa que se prometa parece ser la luz de la salida al final del túnel, pero sin reparar que esa es la luz del tren que viene de regreso. Maquiavelo también señala que “quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar” y la torpeza y desconocimiento lleva a muchos a caer en estas condiciones.

Hay un candidato que por ignorancia o conveniencia dice que sus enemigos son la pobreza, la exclusión, la marginación. Usurpador de ideas. En la presentación “El proyecto histórico de ARENA” en septiembre de 2001 y en su versión renovada del 7 de noviembre de 2002 dice “nuestros enemigos son la pobreza, la marginación...”. Luego, en el Congreso de la Unión de Partidos Políticos de Latinoamérica (UPLA), Bogotá, 9 de septiembre de 2004, el representante de ARENA señaló “los verdaderos enemigos... son la pobreza, la exclusión, la marginación social”. ¿Tan bueno es el planteamiento de ARENA como para tomarlo como propio?

“En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven”, “pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos” (Maquiavelo), dos grandes problemas cuando somos electores, porque nos dejamos ir por las apariencias y ni siquiera aprendemos de las malas experiencias pasadas. Esos candidatos mentirosos que no muestran los colores de su partido, por vergüenza o conveniencia, que se ponen camisas blancas o celestes son de poca confianza, porque claramente están engañando. Pero ¿a quién le importa eso, si el color se ve bonito?

También Maquiavelo nos dice que “la naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos (‘despreciable, vil en extremo’, ‘bajo, degradado, miserable, ruin sucio’) y humildes en la adversidad”. Ya tuvimos un caso de doctorado en “arrogancia” y ahora vemos otro candidato a este funesto título. Como se siente que puede ser ganador, su soberbia lo hace despreciar a los otros candidatos y no va a los debates. Típicamente ese es el temor del incapaz, del que no tiene ideas nuevas que plantear como para hacer la diferencia.

Finalmente tenemos que Aristóteles definió por primera vez “demagogia”, la que califica como una “forma corrupta o degenerada de la democracia”. Eso es lo que tenemos en una gran cantidad de candidatos a diputados. Esconden la verdad, mienten, dicen que trabajan por el pueblo y pasadas las elecciones se lo clavarán sin misericordia.

Usted debe comprender lo que significa su voto.

Decidirá si está a favor o en contra de que le aumenten el monto de la contribución mensual al fondo de pensiones, que eleven en 5 años más el tiempo de trabajo para pensionarse, que apliquen elevados impuestos a las pensiones más altas, aunque ya tenga comprometido todos los recursos; y que terminen estatizando los fondos de los trabajadores para financiar el déficit del Gobierno.

Decidirá si quiere pagar más impuestos o no, porque el Gobierno ya se comprometió a aumentarlos pasadas las elecciones.

Decidirá cómo se elegirán los funcionarios de segundo grado: ¿le dará el poder total al partido oficialista del Socialismo del Siglo XXI o buscará equilibrio?

Decidirá sobre la libertad de expresión, porque habrá el riesgo de tener una legislación que atente contra la libre e independiente propiedad privada de la radiodifusión y televisión. ¿Cómo desea que siga el sistema de información y entretenimiento en El Salvador, libre o sujeto a lo que dicta el Estado? Todo está en sus manos, en su voto.

Tags:

  • elecciones
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