FODA salvadoreño

Este artículo analiza la realidad nacional, aplicando la herramienta FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas). FODA consta de dos partes: (1) los factores internos (Fortalezas y Debilidades), que son aquellos elementos críticos que se deberían reforzar y reducir para sacar adelante a El Salvador; (2) los factores externos (Oportunidades y Amenazas), que son los aspectos positivos y negativos que pueden favorecer u obstaculizar el desarrollo del país.
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FODA salvadoreño

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FORTALEZAS: los salvadoreños son tenaces, trabajadores y entusiastas. Miles de compatriotas han emigrado y prosperado al tener acceso al mercado laboral. Los cuzcatlecos no se doblegan ante las adversidades y calamidades. Un alto porcentaje de compatriotas son solidarios y apoyan a sus seres queridos en El Salvador (las remesas familiares superan los $4 mil millones al año). Numerosas mujeres y hombres están dispuestos a luchar cívicamente por sus libertades y derechos, y afrontan la vida con energía. La mayoría de connacionales está en edad productiva (bono demográfico). El reto está en potenciar la laboriosidad y el emprendimiento de los salvadoreños en los catorce departamentos del país.

DEBILIDADES: el masivo desarraigo, la desintegración familiar (niños abandonados), la estrechez del mercado laboral y el desordenado proceso de urbanización condicionan la vida de los salvadoreños. El lento crecimiento económico y el desequilibrio fiscal limitan la solución. La corrupción e impunidad hacen que la violencia delincuencial sea incontenible. Numerosos jóvenes han dejado de asociar su plan de vida con el futuro de su patria (pérdida del sentido de pertenencia y fuga de cerebros). Incontables connacionales están agobiados porque se ha experimentado con diferentes formas de gobierno (autoritarios, reformistas, neoliberales y neoestatistas) y aún no existe un proyecto de país. El predominio político-partidario en la gestión pública contribuye a que siga creciendo la brecha entre gobernantes y gobernados. La sociedad civil está fragmentada y dispersa. Apremia, entonces, un liderazgo democrático para cohesionar la sociedad salvadoreña.

OPORTUNIDADES: el contexto internacional favorece la cooperación pública-privada y la superación de trabas ideológicas. El diálogo EUA-Cuba y la crisis venezolana podrían crear condiciones para alcanzar un entendimiento básico y optar por la ecuación Estado, sociedad y mercado para salir adelante. Además, es probable que el tema migratorio avance en EUA, nación donde vive el 20 % de la población cuzcatleca. Por otra parte, la reducción de la factura petrolera, la reactivación de la economía estadounidense y el auge del comercio regional (la economía centroamericana crecerá arriba del 4 % en los próximos años) sugieren un entorno alentador. El país tiene tres años sin elecciones (2015-2018) y la sociedad civil organizada podría redoblar esfuerzos para incidir en la toma de decisiones y la rendición de cuentas.

AMENAZAS: Existe un afanoso tráfico de personas, armas y drogas en el Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador) con destino al gran mercado estadounidense. Este fenómeno dinamiza la economía criminal, favorece la descomposición institucional y estimula la violencia delincuencial. Ante semejante situación, existe el riesgo de que se aplique un renovado enfoque de seguridad y que ello conlleve a una reducción en la ayuda para el desarrollo. Por otra parte, se expanden los efectos del cambio climático por el deterioro de la economía familiar, el suelo y las cuencas hidrográficas. La creciente vulnerabilidad socioambiental impide que el desarrollo nacional sea sostenible.

Tags:

  • remesas
  • migracion
  • desintegracion familiar
  • crecimiento

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