Finalización del TPS: desafíos y oportunidades

Un tema que está generando mucha preocupación a los salvadoreños es el anuncio de la finalización del Estatus de Protección Temporal, conocido como TPS, principalmente ante la incertidumbre que están viviendo muchas familias en Estados Unidos y en el país. Desde 2001, El Salvador goza del mismo, como una política de EUA para apoyar de forma temporal a ciudadanos de otros países por alguna situación de vulnerabilidad en su lugar de origen, que para nuestro caso se debió a los terremotos de 2001.

Enlace copiado
Javier Castro De León / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

Javier Castro De León / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Por su naturaleza, era certero que el TPS algún día iba a llegar a su fin; lo que no estaba claro era cuándo, puesto que se fue prorrogando. La pregunta que muchos nos hacemos es ¿qué hicimos durante 16 años para prepararnos como país para este momento?, en dos sentidos: por una parte, para generar las condiciones para quienes retornarían; y por otra, qué gestiones diplomáticas se efectuaron para velar por la condición migratoria de los casi 200,000 salvadoreños, a fin de que regularizaran su situación legal, lo cual se volvía más complicado con la actual administración estadounidense que impulsa una política antiinmigrante.

Frente a esta difícil situación, es necesario que los salvadoreños nos unamos, nos solidaricemos con nuestros compatriotas en EUA, pero que sobre todo actuemos y busquemos salidas en el corto y mediano plazo, para minimizar el impacto. Estos 18 meses que faltan para que cierre el TPS deben aprovecharse para buscar soluciones responsables tanto en El Salvador como en EUA. Lo que no debe hacerse es generar falsas expectativas sobre la base de propuestas irresponsables, ni politizar el tema y buscar réditos políticos a expensas de las familias afectadas, sobre todo en un ambiente altamente electoral que tendremos hasta 2019.

La solución no es fácil y requiere buscar medidas efectivas, por ejemplo, en EUA nuestros connacionales deben hacer cuanto antes las gestiones ante las autoridades migratorias para ver si es posible regularizar su situación; además, Cancillería debería asesorarlos adecuadamente y al mismo tiempo efectuar gestiones diplomáticas de cabildeo ante las respectivas autoridades estadounidenses, como por ejemplo ante el Congreso, para la aprobación de marcos legales que legalicen de forma permanente su situación migratoria.

En El Salvador se debe trabajar en que esta situación se vuelva una oportunidad, generando las condiciones de empleo para absorber la fuerza de trabajo que estaría regresando al país y poder aprovechar las capacidades técnicas y habilidades que traen consigo, por lo que es clave identificar los sectores específicos y que por su parte el Estado sea un verdadero facilitador de la inversión.

Es una realidad que la inversión en el país es baja, el clima de negocios es desfavorable y que no contamos con los mejores niveles de competitividad, por lo que ojalá que la actual coyuntura también sirva para crear una plataforma sostenible a favor de la inversión que se traduzca en fuentes de trabajo, tanto para los afectados por la finalización del TPS, como para los miles de salvadoreños y dentro de ellos muchos jóvenes que actualmente no encuentran un empleo.

El desafío es que El Salvador se convierta en un país de oportunidades y que los salvadoreños tengan la esperanza de encontrarlas acá y no tener que buscarlas afuera.

Lee también

Comentarios

Newsletter