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Fuga de talentos

“La sociedad está llamada a ofrecer a las nuevas generaciones oportunidades de empleo válidas, evitando la llamada fuga de cerebros”, dijo el papa hace unos meses. Su Santidad calificó como “doloroso” que los jóvenes sean obligados a abandonar sus lugares de origen. En El Salvador, el número de estudiantes universitarios y la fuga de talentos han ido en aumento. Miles de compatriotas con educación superior han optado por emigrar o tienen pensado hacerlo.
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Violencia, desempleo e incertidumbre son tres factores que han motivado la emigración de miles de connacionales capacitados. Hay salvadoreños calificados trabajando en empresas, hospitales, universidades y ONG en todos los continentes. Este flujo de talentos es relevante para El Salvador porque investigaciones indican que solamente el 6 % de su población adulta (de 15 a 64 años) tiene educación superior. Por ello y dado que la fuga de talentos afecta a la sociedad salvadoreña, a continuación se presentan cinco elementos para abordar este fenómeno.

Elemento 1. Establecer una relación creativa entre emigrantes capacitados y su lugar de origen. Miles de salvadoreños calificados que residen en el exterior son solidarios y desean cooperar con su terruño. Es conveniente, entonces, crear mecanismos efectivos para vincularlos con proyectos e iniciativas locales de desarrollo y dar ventajas fiscales para favorecer su retorno temporal o permanente.

Elemento 2. Promover el uso de las remesas familiares en educación. En términos generales y desde una óptica social, el destino de las remesas ha sido acertado. Prueba de ello es que han contribuido a reducir el trabajo infantil y la pobreza. Adicionalmente, numerosos emigrantes han demostrado que la fórmula del progreso es tener acceso al mercado, trabajar, ahorrar e invertir en el talento humano.

Elemento 3. Considerar la fuga de talentos como una oportunidad. Al respecto, la pregunta obligada es ¿cómo puede El Salvador aprovechar tantos talentos que viven en el exterior para mejorar la productividad y economía nacional? El reto es generar empleos de más calidad para atraer coterráneos calificados y facilitar la coinversión en proyectos productivos dentro y fuera del país.

Elemento 4. Enfocar la educación superior hacia la demanda social y productiva. Numerosos salvadoreños (con buena formación y bilingües) laboran y progresan en todas partes del mundo. En contraste, hay compatriotas con estudios universitarios con limitada capacidad técnica y poco dominio del idioma inglés que realizan trabajos no calificados en EUA. Es decir, se deberían formar técnicos con capacidades para insertarse en el mercado nacional e internacional.

Elemento 5. Desarrollar la red de talentos salvadoreños que residen en todo el mundo. Este punto adquiere relevancia en momentos que la comunidad internacional es sacudida por una corriente antiinmigrante, nacionalista y populista. Es hora de valorar la capacidad intelectual y ser más creativos para aprovechar el flujo de talentos salvadoreños.

Conclusión: El Salvador necesita de sus mujeres y hombres más capacitados para salir adelante. Por ello, convendría realizar acciones como las siguientes: (1) crear un directorio y plataforma virtual para enlazar a salvadoreños con educación superior que laboran dentro y fuera del país (UCA-UDB podrían desarrollar esta idea-propuesta), (2) vincular la red internacional de talentos salvadoreños con iniciativas locales de desarrollo, y (3) fortalecer la relación académica entre las universidades salvadoreñas y sus exalumnos que residen dentro y fuera del país.

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  • oportunidades
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  • talentos
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