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Futuro incierto: Los líderes empáticos lo gestionarán mejor

Efectivamente, enojarse es lo opuesto a la empatía, pero hay que recordar que enfadarse no tiene por qué ser malo si se aprende a hacerlo con equilibrio.

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Kalena de Velado - Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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El valor de la empatía no solo es necesario para realizar obras sociales con los más necesitados, sino que es necesaria ahora para dirigir mejor a los equipos en las empresas y organizaciones para superar los retos que presenta un futuro incierto. Así lo escuché recientemente de una gran amiga y abogada exitosa en un conversatorio que compartimos sobre la transformación y reinvención empresarial tras la apertura económica después del encierro por la crisis sanitaria global.

Con tanta inseguridad sobre el futuro y los efectos del encierro en las casas, son frecuentes las escenas de gritos y exabruptos. En las familias y en todas las organizaciones se necesitan líderes empáticos, serenos y flexibles, que superen ansiedad, ira y la dureza de carácter tan en boga, que hacen traspasar los límites de lo que es justo y razonable, de lo que es considerado respeto con todas las personas, en cualquier circunstancia, tiempo o del lugar. Se necesita tener inteligencia emocional, es decir, empatía y alto grado de autocontrol (la voluntad educada). La empatía nos lleva más lejos, pues es la habilidad de entender cómo se siente otra persona. "Creo que la empatía tiene un componente cognitivo, el cambiar la perspectiva, y un componente afectivo, la emoción..." (Mary Gordon, educadora canadiense, fundadora de ‘Roots of Empathy’, que promueve la alfabetización emocional desde la infancia, https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/empatia-tus-hijos-aprenden-de-lo-que-ven-en-ti-mary-gordon/).

Efectivamente, enojarse es lo opuesto a la empatía, pero hay que recordar que enfadarse no tiene por qué ser malo si se aprende a hacerlo con equilibrio. Lo correcto, según Tomás de Aquino, es buscar enfadarse con la persona adecuada, en el grado adecuado, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, Y esto, verdaderamente, ya no resulta tan sencillo.

A nadie gusta de trabajar con un(a) amargado (da). La severidad turba y oprime a los demás. Cuando una persona no es empática sino rígida en sus actitudes, pierde la capacidad de influir efectivamente. Un ejemplo gráfico es cuando subimos o bajamos del autobús, del ascensor del edificio de la empresa o de las escaleras eléctricas de los centros comerciales en días de pago, al ver brusquedades de los padres, los niños se quedan enmudecidos ante las palabras, frases o gestos violentos que hieren a los demás.

Para el profesor de Harvard Adam Waytz, la empatía es una habilidad blanda que ha estado de "moda prácticamente en todas partes, no solo dentro de la ingeniería y los equipos de desarrollo de producto, sino se encuentra en el corazón del design thinking y de la innovación entendida de forma general. La empatía también es destacada como una capacidad fundamental de liderazgo, una que ayuda a influir sobre los demás miembros de una organización, adelantarse a las preocupaciones de los accionistas, interactuar con los seguidores de redes sociales e incluso celebrar mejores reuniones".

Para mí, las claves del líder empático las ofrece Leonardo Polo, un pensador español de inspiración aristotélica, estudioso de la teoría del conocimiento, la metafísica y la antropología, desarrollando nueve claves para transformar el pensamiento de jefe a líder:

1. Las personas primero.

2. Sin equipo, no hay líder.

3. Saber pasar la posta (los sucesores).

4. Ser líder es ser maestro.

5. Seis palabras mágicas (virtudes: responsabilidad, prudencia, justicia, fortaleza, templanza y veracidad).

6. Rumbo a la meta (objetivos).

7. Aprender a gobernar.

8. Resultados a la vista (el dinero es trabajo en potencia).

9. El objetivo es que ganemos todos (bien común).

(Documento: "Nueve puntos centrales que el directivo debe tener en cuenta, según Leonardo Polo", de mi profesor de máster Dr. Juan Fernando Selles, Universidad de Navarra, España).

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