Gobernado, el que te paga para ser gobernante llega para robar. No botes tu voto

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Roberto Flores Pinto - Gerente de Relaciones Corporativas, Grupo LPG

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El domingo 28 de febrero estamos llamados a ir a votar y elegir diputados y alcaldes en nuestro país.

Dos actitudes que tienen mucha pero mucha importancia, quizás mayor que la que se dio en la votación después de la firma de los Acuerdos de Paz. Una votación y una elección que marcarán el bienestar del futuro para cada uno de los gobernados en forma personal, para la familia de los gobernados y para todos los salvadoreños que vivimos en este pedazo de tierra.

Pero hay que estar claros, votar es un derecho, elegir es decidir quién se preocupará por ti en el futuro y quién no se robará tu dinero.

Se lee en el diccionario que "elegir" es preferir a una persona sobre otra para un fin, pero también lo define como la acción de predestinar para la salvación.

¿El Salvador está en peligro políticamente? Sí. La acción de votar exige la sabia decisión de saber elegir quiénes van a salvar a nuestro país, a tu familia, a tu trabajo, a tu seguridad. Por todo lo que los gobernados hemos otorgado y dado autoridad a los políticos gobernantes, en estos momentos asoman vientos apocalípticos. Demonios que ya muestran las garras de una dictadura que como todas está vestida de oveja pero esconde en su interior el lobo del populismo.

Este domingo, gobernados, hay que entenderlo así porque es la realidad, vamos a elegir a nuestros empleados que queremos administren la Asamblea Legislativa y las alcaldías por los próximos tres años. Los seleccionaremos para que administren la cosa pública en función de nosotros los gobernados. Ya basta que se crean que los elegimos para que ellos, sus familias y allegados vivan bien con nuestro dinero dándose la gran vida.

Así que es importante a tenerlo en cuenta y empoderarse, pues los salarios de diputados y alcaldes los pagaremos los gobernados con nuestros impuestos que se generan con el sudor del día a día de nuestro trabajo. Porque si algo es cierto es que pasadas las votaciones los gobernados nos entregamos a buscar el sustento y realización de nuestras familias, y los gobernantes que elegimos a gastar nuestro dinero y a someternos con leyes que nos "jodan" y que les beneficien.

Gobernado, los diputados y los alcaldes son empleados nuestros y se eligen con la única responsabilidad de responder a las necesidades de sus jefes: los gobernados. Nosotros. Así de sencillo.

Este 28 vamos a decidir a quién contratamos. No nos dejemos influenciar por la manera en que se venden algunos y otros que ni nos han dicho cómo harán para darle beneficios a esta empresa El Salvador y a sus socios los gobernados. Los diputados y alcaldes deberán responder al único caudillo que los contrata: nosotros los gobernados y a ningún otro. Nuestras necesidades no están basadas en colores o en letras. Quienes van a resolver nuestras necesidades deben tener rostro y nombre. Y ya han sido presentados por los medios de comunicación independientes comprometidos con la democracia.

Así que a cambiar, no solo debemos votar sino elegir, y luego a exigir que cumplan nuestros empleados. Los mismos de siempre que los elegimos ya debemos dejar de ser cómplices, pues un pueblo que elige corruptos no es víctima, es cómplice. Nuestra dignidad y nuestra esperanza de vivir bien valen más que bolsitas de víveres o regalitos de dolaritos que salen de tu propio bolsillo. Que ya dejen de creer que somos unos ignorantes muertos de hambre.

Hay que tener presente que no es la política la que hace corrupto a un candidato, es nuestro voto el que convierte a un político en un ladrón.

Por eso debemos meditar nuestro voto con nuestra conciencia.

Carlos Gaviria Díaz, un abogado y profesor universitario colombiano que fue candidato a presidente de su país, escribió algo que debe servirnos ante los engaños: El político que paga para llegar (a un puesto público) llega para robar. Cuando un candidato (o un partido) invierte millones y millones en su campaña, no es un candidato, es un empresario, y como empresario cuando sea autoridad, solo pensará en sacar lucro y provecho, y no pensará en la gente a quien engañó.

El domingo todos a votar, El Salvador puede ser afectado por un virus peor que el covid si no sabemos elegir los empleados que sepan sacar adelante a El Salvador.

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  • gobernado
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