Lo más visto

Más de Opinión

¡Gracias, Padre Nuestro...!

Gracias por el techo, el sustento y el abrigo que nos das. Además tenemos agua de ANDA, aunque sea por horas; energía eléctrica aunque sea cara y una casita chiquita o mediana propia o que algún día lo será.
Enlace copiado
Enlace copiado
Una casita propia, no del Estado, que podemos heredar a nuestros hijos o nietos y que podemos vender o hipotecar. Todavía podemos disfrutar de propiedad privada. Y también Tú nos das otras muchas bendiciones: libertad de culto, libertad de expresión (después del Acuerdo de Paz de 1992), libertad de movilidad. No hay muros alrededor del país que nos impidan salir o nos impidan entrar. Gozamos de un cielo tropical azul muy lindo en verano, algunas nubes blancas volando y en invierno negros nubarrones y lluvia refrescante aunque a veces muy abundante que provoca muchos daños a compatriotas de las zonas bajas y a la agricultura bastante deteriorada. Pero seguimos luchando. La inmensa mayoría de salvadoreños somos trabajadores y honestos, somos rebuscadores; con frecuencia nos reímos a carcajadas y a veces nos reímos hasta de los tropezones que nunca faltan en la vida... En resumen, yo diría que los salvadoreños somos relativamente afortunados, aunque la verdad es que tenemos una extrema pobreza muy dolorosa pero desgraciadamente tenemos políticos y gobernantes que mientras ellos vivan bien los pobres poco les importan pero los utilizan como bandera y clientela política. Padre Nuestro, necesitamos un cambio pacífico –con el voto– en lo político y socio económico pero honesto y democrático.

[email protected]

Tags:

  • agua
  • acuerdo de paz
  • pobreza
  • politicos

Lee también

Comentarios