Hay que soñar en serio

La vida humana es un permanente juego de contrastes porque el destino de todos y de cada uno de nosotros es multicolor por naturaleza.
Enlace copiado
Enlace copiado
Los que quisieran –y desafortunadamente abundan– que la existencia fuera un proceso monocolor viven atrapados en la artificiosa dualidad entre el blanco y el negro, como si los matices no existieran ni pudieran existir. Por el contrario, lo que la realidad nos enseña en el día a día, desde el primero de nuestra presencia en el mundo, es la constante ebullición de los matices. Y si esto es así, tenemos siempre enfrente posibilidades abiertas para hacer que nuestra vida sea lo que queremos de ella. Eso no se da por generación espontánea: hay que ir armándolo en el tiempo, como un rompecabezas original. Y dicha tarea necesita planificación imaginativa, que tiene un mecanismo insustituible: el sueño personalizado. Necesitamos soñar para avanzar. No somos muñecos automáticos: somos gestores de realización. Soñemos cada día frente al espejo de nuestras condiciones de vida, justamente para poder modular dichas condiciones en pro de lo que anhelamos. El principal problema de los pesimistas es que tienen sellada la facultad de soñar. El buen optimismo, en cambio, sueña en serio las realizaciones que vienen, multicolores como el destino.

Tags:

  • destino
  • optimismo
  • vida
  • matices

Lee también

Comentarios

Newsletter