Lo más visto

Más de Opinión

Hoja de Ruta 20/40

Enlace copiado
Rafael Ernesto Góchez / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

Rafael Ernesto Góchez / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

El Salvador sigue aferrado a un modelo anacrónico, que se basa en el funcionamiento simultáneo del centralismo y de un municipalismo deformado. Por una parte, se concentra el poder público en pocas manos y la actividad económica en la ciudad capital, y por otra, se replica frecuentemente la intolerancia, la discrecionalidad y el clientelismo a nivel municipal. Lo anterior indica que unos municipios han perdido la brújula y van de la mano con el centralismo.

Por lo antes expuesto y dado que las autoridades municipales son electas por el voto popular, convendría corregir el curso actual y convertir el desarrollo local en el eje de un modelo basado en la inclusión social y económica. Lo alentador es que se hacen esfuerzos por superar los obstáculos y fallas. Por ejemplo: (1) algunas alcaldías son administradas de forma participativa y transparente, (2) unos concejos municipales plurales practican el diálogo colaborativo y (3) varios municipios realizan alianzas públicas-privadas para prevenir la violencia delincuencial.

El centralismo se ha opuesto al desarrollo local, lo cual se constata en la falta de voluntad política para descentralizar la gestión pública en lo que va del siglo XXI. Se necesita, entonces, una institucionalidad apropiada para (1) profesionalizar los servidores públicos municipales, (2) aumentar la inversión en infraestructura básica y (3) ampliar las oportunidades laborales a nivel local. Entre las medidas específicas, se proponen las siguientes.

Medida 1. Elaborar una Hoja de Ruta de Desarrollo Local 2020-2040, priorizando la cohesión social y la lucha contra la pobreza. El binomio Comisión Legislativa de Asuntos Municipales y COMURES podría elaborar un borrador y entregárselo al próximo presidente de la República el 1/junio/2019, para que él lidere este proceso con respaldo político-institucional.

Medida 2. Armonizar el cuerpo legal en función de la Hoja de Ruta 20/40, precisando las competencias del GOES y los municipios; delimitando las funciones de las gobernaciones departamentales y las asociaciones municipales; y coordinando las inversiones sociales del GOES y las municipalidades.

Medida 3. Transparentar y sincerar las finanzas municipales. Esta acción podría ser liderada por COMURES, con el apoyo del Instituto de Acceso a la Información Pública y el Ministerio de Hacienda, y el acompañamiento de organizaciones cívicas y la comunidad internacional.

Medida 4. Reforzar el financiamiento para el desarrollo local. Esto implica (a) revisar ley FODES (8 % de ingresos corrientes netos del GOES), (b) actualizar catastros, ajustar tasas e impuestos y luego aplicar el predial, (c) facilitar los asocios públicos-privados y (d) reestructurar las deudas municipales.

Medida 5. Fusionar el Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial, ISDEM y FISDL, y crear –a partir de estos recursos– el Instituto Nacional para el Desarrollo Local (INDEL), con carácter de institución de servicio público adscrita a la Presidencia de la República y con autonomía administrativa-financiera y patrimonio independiente.

Conclusión: el desarrollo local es un medio efectivo para construir un modelo basado en la inclusión social y económica. Consecuentemente y dada la férrea oposición de los beneficiarios del centralismo, habría que convertir la Hoja de Ruta 20/40 en un esfuerzo de país para mejorar la calidad de vida de los salvadoreños en sus lugares de origen.

Lee también

Comentarios