Lo más visto

Más de Opinión

Hoy, ARENA vrs. FMLN vrs. Bukele, ¿Bukele vrs. Wright mañana?

El hartazgo de la ciudadanía con todos los partidos políticos finalmente llegó, es muy alto y tiende a profundizarse. El pasado ya se agotó y entrará en agonía con la crisis de los partidos tradicionales liderándola.
Enlace copiado
Alberto Arene / Economista/analistaInternacionalmente

Alberto Arene / Economista/analistaInternacionalmente

Enlace copiado

Nayib Bukele es quien más ha capitalizado este profundo descontento con la partidocracia, el FMLN en particular. Johnny Wright y su nuevo proyecto político en gestación intentará capitalizar el desgaste de ARENA, aunque su mirada abarque un espectro político-ideológico más amplio, abarcando también el centro, el centro-izquierda y la juventud. Si ahora el enfrentamiento es entre ARENA y el FMLN, y entre ambos y Bukele, el de mañana ¿podría ser entre Bukele y Wright?

El hartazgo con los partidos políticos coincide con la crisis histórica que tiene postrado y en jaque a El Salvador donde todavía no aparece ningún proyecto consistente para sacarnos del hoyo y construir el futuro. Política y electoralmente los escenarios del futuro ya comenzaron a conformarse, aunque en la realidad y en el pensamiento buena parte de los salvadoreños vivamos el día a día, incapaces de analizar y proyectar tendencias dominantes y escenarios probables.

Todos los partidos políticos sin excepción están congelados en el pasado, en la falta de actualización de su visión del país y del mundo, sin proyecto para transformarlo y sacarlo de la inseguridad y la postración económica y social, en la falta de democracia e institucionalidad interna, y en la falta de compromiso para sostenerla y profundizarla en el Estado y en la sociedad. Los dos principales partidos no son verdaderos partidos sino poderosas maquinarias electorales, ahora con tendencia acelerada a debilitarse.

ARENA ha sido incapaz de capitalizar el enorme desgaste sostenido del gobierno del FMLN. Buena parte de su votación para diputados en 2018 y presidente en 2019 no será por ARENA sino contra el FMLN, votando muchos como cuando toman un purgante...

Probablemente, el FMLN presentará un candidato renovador, sin manchas de corrupción, que no impulsará una campaña rojo-rojita sino blanca-rosadita. Pero será un hombre de partido, y gobernaría con el partido al que le habrá sido fiel por medio siglo. ¿Cambiará en su sexta década? Los dos principales candidatos de ARENA no son hombres de partido aunque ellos y sus familias se hayan identificado durante 4 décadas con ARENA y hayan sido de sus principales financistas. De ganar la presidencia, cualquiera de ellos tendría más autonomía del partido del que tendría un presidente del FMLN, por no ser hombres de partido y por estar vinculados a familias donantes con muchos recursos.

Pero cualquiera que sea el presidente que llegue con uno u otro partido, deberían intentar reformar su partido, vanguardias del retraso nacional. Meterse a cambiar país y partido a la vez será cuesta arriba, aunque sabemos que sin transformación del sistema de partidos políticos no será posible la transformación sostenida que requiere el país.

En la medida que el statu quo y el retraso de los partidos continúe y el rechazo ciudadano se profundice, los liderazgos que se hayan distanciado públicamente de ambos y lideren una propuesta de futuro capitalizarán el descontento y podrían llegar a liderar los proyectos políticos en pugna en el mediano y largo plazo.

Aunque todavía pareciera prematuro afirmarlo, Bukele respecto al FMLN y Wright respecto a ARENA podría ser los líderes que a partir de 2019 podrían surgir como los contrincantes principales de la disputa del poder y del futuro. Por eso el título de nuestra última columna del año.

A mis lectores les deseo lindas Navidades y un mejor Año Nuevo.

Lee también

Comentarios