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Ideologías atrás de violentos

La violencia ejercida por grupos de maestros y normalistas en Oaxaca y Guerrero no tiene su origen en la Reforma Educativa, la que solo es una excusa más para continuar con un enfrentamiento violento permanente contra las autoridades, sean del PRI, PAN o PRD, con la finalidad de obtener espacios de poder, escudados en una lucha contra la pobreza y la explotación.
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Los grupos violentos, que pulularon en diversos países de Iberoamérica en los años sesenta, setenta y parte de los ochenta, como Sendero Luminoso en Perú, no los formaron trabajadores explotados o pobres, sino profesores y estudiantes adictos a la ideología marxista leninista, la que justifica la violencia como un medio para llegar al poder.

El fundador de Sendero Luminoso, llamado presidente Gonzalo, maestro de filosofía, fanático de las teorías marxistas leninistas maoístas, decía “se necesita un río de sangre” para implantar la revolución. En México, atrás de los líderes de la izquierda radical en el 68 estaban las ideas marxistas, enseñadas como doctrina en universidades y normales.

Los resultados donde líderes marxistas llegaron al poder: URSS, China, Vietnam, Corea del Norte, Cuba y Venezuela, fueron un grado de pobreza y ausencia de libertades mayor al que había cuando llegaron. Esa experiencia histórica y la caída del Muro de Berlín, dejó sin justificación empírica la lucha violenta por el poder con base en esas teorías, las que ya se abandonaron en varios de esos países.

En la ex URSS, China y Vietnam, después de millones de muertos para ponerlas en práctica, aumentó la pobreza en lugar de reducirse, por lo que las echaron a la basura.

En México, líderes de grupos que todavía en nombre de esas obsoletas teorías justifican la violencia, pasan por alto su fracaso a escala mundial, lo que nos lleva a pensar que lo que en realidad los mueve son los recursos y el chantaje social que ejercen escudados en ellas para combatir la pobreza.

Hay la presunción que algunos de los todavía seguidores del marxismo son utilizados para desgastar a enemigos políticos mediante los desórdenes que generan. Sean los que fueren los verdaderos motivos atrás de los violentos, en ningún lugar donde llegaron al poder los que profesan la religión marxista –pues se basa en creencias– redujeron la pobreza ni otorgaron las libertades que piden como oposición violenta.

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