Imposible negociación

¿La falta de acuerdos en las mesas de negociación es por incompatibilidad ideológica o por lealtad partidista y ambición de poder?
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La palabra negociación está definida en Wikipedia de esta manera: “Un esfuerzo de interacción orientado a generar beneficios. Sus objetivos pueden ser resolver puntos de diferencia, ganar ventajas para una persona o grupo, diseñar resultados para satisfacer varios intereses, mejorar situaciones actuales, resolver conflictos”.

Existen varios tipos de negociación y una de ellas se asemeja más a la eterna confrontación entre el FMLN y ARENA: “La negociación competitiva busca el mayor beneficio para la parte involucrada, sin atender mayormente al interés de los otros... esta situación se presenta en una gran cantidad de las negociaciones; en ocasiones por negociar con un estilo hostil o con una mentalidad de rivalidad, pero también porque existen situaciones en las que la posibilidad de que una de las partes obtenga un beneficio excluye la de que la otra parte también lo obtenga”.

Así que frente a esta negociación competitiva que no es realmente considerada como una negociación, nadie gana en un ambiente de rivalidad y hostilidad. Es una negociación condenada al fracaso porque, o cada parte busca su mayor beneficio sin considerar el beneficio de la otra parte, o el objetivo es que la otra parte no obtenga ningún beneficio. Ansiosos de entendimientos y soluciones, los salvadoreños tienen que resignarse con un resultado improductivo y estéril. La solución es retirarse, dejando, como siempre, desatendida a la mayoría.

¿Es tan ilusorio pensar que es posible ponerse de acuerdo para invertir finalmente en las necesidades de la población (escuela-trabajo-vivienda-comunidad)? ¿Es tan ilusorio pensar que es posible ponerse de acuerdo y generar apuestas estratégicas para el desarrollo del país? ¿Es tan ilusorio pensar que es posible ponerse de acuerdo para racionalizar y priorizar los recursos públicos, combatir de manera efectiva la evasión y elusión y proponer un sistema tributario más equitativo?

Por lo visto, es ilusorio pensarlo. Qué pena.

La falta de acuerdos en las mesas de negociación no es por incompatibilidad ideológica, es por lealtad partidista y ambición de poder.

La indignación, la desconfianza, el resentimiento, servir intereses que no son los de la mayoría, asfixiar al oponente y ofrecer lo mismo ya no deberían ser opciones para El Salvador. El resultado es un modelo económico excluyente y un país que se encuentra dividido, sumido en una grave crisis de inseguridad, violencia, corrupción, impunidad y con mínimas oportunidades educativas y laborales decentes. Es hora de asumir responsabilidades, cambiar de modelo y llegar a acuerdos para mejorar las condiciones de vida de los salvadoreños.

De cara al proteccionismo creciente en Estados Unidos y una anunciada política antiinmigrante, el país necesita unirse y generar confianza vis a vis de la comunidad internacional y de la ciudadanía. Si nos unimos, podríamos liderar un plan para el desarrollo inclusivo del país y más adelante liderar una unión y un plan para el desarrollo de la región centroamericana.

El Salvador tiene mucho potencial. Es una lástima que la clase política representada por los mismos de siempre se dedique a desaprovecharlo. La negociación en esas mesas es imposible cuando el objetivo principal es la defensa de intereses partidistas y clientelares. Pero se vuelve posible cuando el objetivo principal de la negociación es el bienestar de la mayoría.

Tags:

  • negociaciones
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