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Informalidad, salario mínimo y la falta de empleos

Las aspiraciones y las esperanzas de la gente pasan por tener un empleo. Pensar en definir algo tan importante no es fácil.
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Informalidad, salario mínimo y la falta de empleos

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 Un documento interesante es el publicado por el PNUD en 2014, titulado “La pobreza en El Salvador, desde la mirada de sus protagonistas”, donde en su página 73 define la necesidad de tener un empleo como “...tener un medio que permita sentirse útiles, productivos y realizados...”.

Como economista, lo anterior me sugiere tomar el tema con la mayor seriedad posible, y aplicar una amplia gama de perspectivas sobre la información oficial disponible.

En este sentido, acompáñeme a revisar algunas cifras, bajo dos sentidos: el primero, cómo se encuentra el mercado laboral actualmente; y el segundo, cómo evoluciona en el tiempo.

Primero, a razón de tener una visión global, observe la cantidad total de trabajadores, y la participación o porcentaje de ciertos subgrupos en el total.

Tomando el último dato disponible de 2014, la llamada Población Económicamente Activa (PEA) ascendió a 2,842,997 trabajadores, de los cuales 793,052 o el 28 %, laboran en la parte del formal del mercado laboral, con acceso a la seguridad social, es decir que cuenta con cobertura de salud y para pensiones en la vejez.

Si se concibe que es el sector formal el que sigue las reglamentaciones establecidas por la ley, también se infiere que este sería el sector que sigue la estipulación de pagar al menos el Salario Mínimo (SM).

De hecho, tomando como base un trabajo académico, en el que tuve la oportunidad de participar, siguiendo al mismo trabajador antes (ex – ante) y después (ex – post) del aumento del SM, encontramos que efectivamente, hay trabajadores que perciben el incremento, pero hay otros que no. Los que lo percibieron se encuentran en el sector formal, reciben un salario como remuneración cerca del nivel del SM, en mayor medida, vinculados con empresas de más de 100 trabajadores, cuya contribución alcanza el 13.8 % de la PEA.

En el resto de subgrupos del mercado laboral, destacan las microempresas –o donde hay menos de 9 colaboradores.

Estas últimas aportan aproximadamente el 19 % de la PEA y el 7.4 % de los empleos formales, realizando aportes al ISSS y cumpliendo con el SM.

Sin embargo, en general, debido a su baja capacidad o productividad, el 38 % de estos trabajadores que laboran en microempresas recibe salarios abajo del SM estipulado actualmente, es decir que además del sector informal, una parte de la formalidad en microempresas se queda sin percibir el aumento.

El segundo aspecto está relacionado con cómo la población salvadoreña no aumenta su bienestar, con la escasa cantidad de nuevos empleos que se generan en la economía. La evolución en el tiempo de esa situación da cuenta de la importancia de la discusión de la insuficiente absorción laboral y la informalidad, ante la falta de nuevos empleos. Por un lado, entre 2007 y 2014, el aumento promedio de nuevas plazas con seguridad social alcanzó 15,553 por año, pero esa cantidad es totalmente insuficiente, visto en relación con la cantidad de población que entra a buscar trabajo, que, por otro lado, aumentó 65,256 durante esos mismos años.

Como resultado, el trabajo informal donde está la gran mayoría, como porcentaje de la fuerza laboral, no disminuye, no percibe el incremento del Salario Mínimo y se mantiene estructuralmente en el 72 %.

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