Infórmate, analiza, decídete, actúa

La polarización ideológica es un “buen negocio” para los dirigentes y partidos políticos (control del aparato estatal) y un “mal negocio” para los ciudadanos y sus organizaciones (abre el camino al autoritarismo).
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Esta hipótesis plantea que uno de los retos que la ciudadanía enfrenta es encontrar su lugar en la sociedad y rescatar el país por una vía democrática.

Un número creciente de salvadoreños desconfía de la “clase política” y percibe el riesgo de que el embate de la violencia delincuencial conlleve a la militarización de la seguridad pública. Ese temor es razonable y aumenta en vista de la pretensión partidaria de aferrarse al poder a cualquier costo. Por ello, a continuación se presentan cuatro pasos que ayudan a discernir el camino ciudadano para consolidar la democracia y contribuir a la cohesión social.

Paso 1. Infórmate. Lo primero que la ciudadanía debería saber es su rol en la vida nacional y los principios del sistema democrático. Es prioritario, entonces, difundir los derechos y obligaciones ciudadanas consignadas en la Constitución. Por otra parte y dado que la polarización desvía la opinión pública de los temas estratégicos, es clave que la ciudadanía tenga acceso a información para definir, priorizar y participar en la solución de los problemas nacionales.

Paso 2. Analiza. Los ciudadanos son inteligentes y saben que no se pueden lanzar a las calles ni interactuar en redes sociales sin antes reflexionar sobre los temas de país. En tal sentido y dado que el anhelo salvadoreño es vivir en paz y progresar, vale la pena analizar la tesis antidemocrática que plantea que “las cosas van mal porque no se tiene el poder absoluto”. Ante semejante absurdo, las organizaciones y movimientos civiles deberían defender el Estado de derecho y las libertades fundamentales para todos los ciudadanos.

Paso 3. Decídete. Una vez que los ciudadanos descubran qué es lo que el país quiere de ellos y qué quieren ellos del país, deberían exigir y contribuir al establecimiento de prioridades, recursos y metas nacionales. Urge, entonces, que los líderes sociales abandonen la retórica ideológica y contribuyan a la solución de problemas nacionales. Esta decisión es impostergable y requiere del apoyo del círculo académico y la comunidad internacional, para pasar de la teoría a la acción.

Paso 4. Actúa. Una vez que los ciudadanos y sus organizaciones hayan analizado la realidad nacional y establecido objetivos comunes, es vital pasar a la acción conjunta. Consiguientemente, levantar la voz ciudadana es esencial para lograr la separación de poderes e impedir el reparto partidario del aparato estatal. El camino es difícil. La clave está en aunar esfuerzos hacia dicho propósito y realizar acciones a favor del ejercicio del poder de conformidad con el imperio de la ley.

Reflexión: las cúpulas partidarias saben su negocio, son “empresarios del poder”. Prueba de ello es que los dos partidos mayoritarios seleccionan sus planillas y mensajes pensando en el “voto duro” y en ganar una cuota decisiva del poder público. Ambos partidos tienen similar estratagema (polarización, descalificación mutua y movilización comunitaria). El riesgo de esta trama es que la descomposición social e institucional conduzca a que el país sea gobernado a través del caos y la fuerza. Consecuentemente, el llamado a la ciudadanía es infórmate, analiza, decídete, actúa.
 

Tags:

  • polarizacion
  • ideologia
  • desconfianza
  • clase politica
  • violencia

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