Lo más visto

Innovación y economía “colaborativa”

Es inconcebible que autoridades de gobierno de El Salvador se opongan a la innovación de los negocios en vez de reformar sus leyes.
Enlace copiado
Innovación y economía “colaborativa”

Innovación y economía “colaborativa”

Enlace copiado

Esa impresión dieron las declaraciones del viceministro de Transporte, aunque pareciera que detrás de las amenazas de multas y de decomisar los vehículos de quienes den servicio UBER, según las redes sociales, también está la protección de la empresa VAMOS, competidora de UBER, de propiedad de miembros del partido oficialista. Lo bueno es que el ministro de Economía salió a enmendar la plana.

¿Cómo comienza esta revolución en los servicios?

La innovación tecnológica ha cambiado la forma de relacionarse en el mercado, facilitando el contacto de “muchos” oferentes y con los consumidores, quienes interactúan como pares, utilizando plataformas donde crean redes de colaboración. Esto ha generado corrientes de aceptación por la gente que los demanda y protestas por quienes sienten amenazados sus negocios. A muchos gobiernos les ha costado comprender que en el marco de este proceso innovador en las comunicaciones nace el “sharing economy” o “economía colaborativa”.

Ahora se ofrecen dos grandes servicios vía software de aplicación móvil: el transporte personal, donde UBER es el más representativo; y AIRBNB (cama de aire y desayuno), que permite el alquiler de viviendas privadas por días.

Veamos, UBER es una empresa colaborativa fundada a mediados de 2010 y que ahora cuenta con miles de asociados que han convertido su carro en lo que la organización denomina “una máquina de generar dinero”. Esto creó una nueva fuente de ingreso para muchas familias, donde el asociado decide cuándo, dónde y a quién llevar. UBER está presente en 75 países y en más de 450 ciudades en el mundo y su valor como empresa se estima en unos $70 mil millones.

Las grandes oposiciones han sido de los choferes de taxis, que ven peligrar sus empleos, aunque ellos, en una proporción limitada, son los dueños de los vehículos.

Pero UBER va más allá, también generando futuras amenazas para sus asociados, ya que están incursionando con los autos sin conductor o “self driving cars” en Pittsburgh y San Francisco desde fines de 2016. Por esto, se estima que en el futuro la gente no buscará ser propietaria de sus vehículos, porque preferirán “arrendar” mensualmente el carro, igual como lo hace ahora con Netflix.

Sin embargo, UBER también está explorando el UBERCOPTER o servicio de helicópteros, para ofrecer el traslado en el menor tiempo posible.

Por otro lado, se tiene la empresa colaborativa AIRBNB, que también está cuestionada por las grandes cadenas hoteleras, porque ven peligrar parte de su demanda. AIRBNB tiene un valor comercial de $30 mil millones, quien, sin ser dueña de ni una sola habitación, es considerada una de las más grandes compañías “hoteleras” del mundo, rivalizando con Marriott International. Cuenta con unos 3 millones de hospedajes, en más de 65,000 ciudades, según su sitio web.

Así, también se ha creado una importante fuente de ingresos para muchas familias, que rentan sus viviendas a viajeros de negocios y turismo, brindando un ambiente familiar, donde la reputación, el mensaje boca a boca o vía redes es indispensable para ser atractivo y mantenerse en el mercado.

Por tanto, el gran desafío es modernizar legislaciones, para dar paso a la economía colaborativa.

Lee también

Comentarios