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Intereses versus programas sociales

Quienes aprobaron tantos préstamos para financiar “gasto” ignoraron que en 2014 El Salvador pagó $598 millones en “intereses”, comparado con $555 millones ejecutados por el Ramo de Salud o los $358 millones de Justicia y Seguridad Pública.
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El 30 de abril terminó la legislatura 2012-2015, en la cual el ciudadano Sigfrido Reyes pasará a la historia legislativa por señalamientos de haberle puesto un cuño de corrupción, porque no hizo ningún intento para disipar las graves acusaciones que se le hicieron y que quedaron en la mente de la gente.

Los señalamientos fueron desde aprobación de leyes con dedicatoria para dar ventajas en negocios particulares, contratar socios, hacer regalos con fondos públicos y vapulear a periodistas.

El 1.º de mayo comenzó –sin estar plenamente establecida– la nueva legislatura 2015-2018, y de ella todos los salvadoreños esperamos que no haya más presunciones de hombres de maletines negros, buscando captar la voluntad de tantos legisladores como les es necesario para tener el voto “calificado”, ni uno más ni uno menos. ¿Qué coincidencia, no?

El último sinsabor de esa legislatura fue la aprobación acelerada de nuevos préstamos, aprovechando la aritmética política convenientemente “ganada”, ignorando la crisis fiscal y el costo social que está causando.

En 5 sesiones, en un lapso de 20 días, la Asamblea aprobó 11 préstamos por $1,611 millones, 6 puntos del PIB de 2014. Así, desde que asumió el presidente Sánchez Cerén le han aprobado $2,910 millones, 12 puntos del PIB, deuda que se materializará en el próximo año y medio.

¿Por qué preocupa esa deuda que está por venir? Porque ella –descontados los pagos– elevará la Deuda Pública Total significativamente sobre los $15,838 millones registrados a marzo de 2015, según el BCR. Esto significa que en casi 6 años de gobierno del FMLN ella ha aumentado $5,451 millones, donde $787 millones corresponden al actual gobierno, que se endeuda $79 millones mensuales o $2.6 millones diarios. De seguir así, elevarán la deuda pública $940 millones adicionales en 2015.

Quienes aprobaron tantos préstamos para financiar “gasto” ignoraron que en 2014 El Salvador pagó $598 millones en “intereses”, comparado con $555 millones ejecutados por el Ramo de Salud o los $358 millones de Justicia y Seguridad Pública. Visto desde otro ángulo, se pagaron $278 millones más que en 2004. Ahora comprenderá por qué decimos que el excesivo endeudamiento le resta recursos a los programas sociales. ¿Otro ejemplo? Por los $800 millones colocados en junio de 2014, la tasa de interés fue 0.5 % mayor que la lograda 15 meses antes. Ese “leve” aumento significa que El Salvador pagará $48 millones más, cuando el Hospital de Maternidad costó $43 millones. El excesivo endeudamiento le costará un hospital al país. Como la deuda continuará elevándose, también lo hará el pago de intereses. Ahí está escondido el costo social que paga el país.

Más trágico es lo que sucede con el servicio de la deuda (pago de capital más intereses), que aumentó de $558 millones, 19.9 % del Presupuesto Ejecutado en 2004 a $1,953 millones (34 %) en 2014: $1,395 millones adicionales según el Informe de Gestión Financiera del Estado. Si por disciplina fiscal se hubiese mantenido el servicio de la deuda en 19.9 % del Presupuesto Ejecutado en 2014 (fue 19.1 % en 2008), entonces se habrían pagado $810 millones menos: ese es el valor total del sacrificio en programas sociales.

Por esto, deberán buscar recursos para pagar deuda e intereses. En la mesa de negociación de reformas fiscales ya hubo una propuesta de nuevos impuestos y reducción de subsidios, lo que no rebatió ni don Hato Hasbún ni el diputado Rolando Mata del FMLN. Quien calla otorga.

Impuesto entre 5 % y 10 % a la telefonía celular.

Una tasa diferenciada de IVA entre 15 % y 16 % para una canasta de bienes y servicios de lujo.

Aporte forzoso inicial de 5 % para viviendas, a ser pagado en igual proporción por trabajadores y patronos.

Impuesto (sobretasa) de 5 % a créditos personales y de consumo (tarjetas de crédito, aunque con ella pague el súper).

Impuesto predial aún no definido.

Reducir los subsidios a la electricidad y al agua.

Así, el gobierno del FMLN sacaría del bolsillo de los salvadoreños entre $780-$945 millones anuales, para pagar los crecientes intereses de la deuda.

Ahora comprenderá por qué se necesita una Ley de Responsabilidad Fiscal con dientes, no para asfixiar al Gobierno, sino para evitar que seamos una nueva Grecia.

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