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Involución II

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AbogadoEl 11 de enero de 2017 titulé así un artículo, publicado en LA PRENSA GRÁFICA. Ese fue un juicio crítico, como todas mis publicaciones. Siempre busco orientar al ciudadano. Asumo esa responsabilidad.

Abundan mensajes al GOES, sobre la falta de crecimiento, sobre la contracción y retroceso del bienestar con una referencia sumamente clara: calles rurales. Están tan deterioradas desde 2015 que el transporte público se niega a recorrer rutas por estar intransitables las vías de comunicación. En el agro los ejemplos están a la vista, especialmente las áreas cafeteras en el occidente del país.

Pregunto: ¿Cuál apoyo al café, si ni siquiera podemos llegar a las fincas?

El ejercicio de la incapacidad no necesita ni acepta explicación cuando es gubernamental. El país crece o decrece desde el supuesto sector guía que es el gobierno. El abandono vial rural no está en esa línea. Es simple mantenimiento. Si no se le brinda se cae en el pecado de la irresponsable omisión gubernamental, que no acepta el ciudadano. FOVIAL es la institución que nació para eso y le torcieron su camino. Tres años de deterioro es para que se interpele a los funcionarios responsables o se les destituya.

Repetimos: No quieren o no pueden. Da igual, involucionamos. Retrocedemos.

En castigo a los responsables del buen estado de las vías rurales se les asciende a ministros. Vivimos el mundo al revés.

Cito nuevamente a Andrés Bello (1850): “Muy frecuentemente quienes no pueden construir encuentran placer en destruir”. Ese es el caso de los caminos rurales de El Salvador.

Hemos perdido la esperanza después de un discurso oficial, ofensivo y mentiroso, que dicho desde los escritorios oficiales, desconociendo o queriendo desconocer las verdaderas necesidades sociales nos despeñan día a día.

¿Palos de ciego?

Angustiosamente los salvadoreños nos preguntamos: ¿Superaremos la crisis creada por el FMLN/GOES?

¿Qué debemos superar? Esbozo una corta lista: 1. El analfabetismo político gubernamental. 2. La indisciplina fiscal del Ministerio de Hacienda, que nos miente en ingresos sobredimensionados y egresos ocultos. 3. El bajo crecimiento económico. 4. El desorden vial. 5. El desorden aduanero. 6. La falta de programas sociales. 7. La falta de oportunidades. 8. Los antivalores. 9. Muy especialmente, la degradación medio ambiental, según el IPS.

Nada escapa a la zozobra de la crisis que llega a todos los hogares.

El secretario general de la ONU, consciente del estancamiento del país, ha decidido tomar cartas y nos invita a diálogo con propuestas elaboradas en mesas de trabajo integradas con salvadoreños. No nos manda recetas preelaboradas. Somos nosotros quienes exigimos a los políticos con respeto pero con firmeza, especialmente al GOES y partidos políticos.

La retórica no construye. La ciudadanía se organiza y adquiere una presencia relevante precisamente por la ausencia de políticas públicas que no solo no se ponen en práctica sino que no existen. Se habla y se habla, pero no se pasa del discurso. Continúa la confrontación que es una receta fatal para el desarrollo.

Repito: El modelo que el presidente Sánchez Cerén ofreció cambiar, en 2014, sigue intacto.

El IPS para El Salvador nos ha medido y es un recetario al igual que el informe de coyuntura social 2016-2017 de FUSADES. Ambos documentos son plataformas de lanzamiento para el progreso social. Debemos avanzar, obviamente sin los actuales gobernantes. Recordemos, somos más.

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