Jorge Velado

Al nuevo presidente de ARENA lo conocí de cerca por razones gratas y afortunadas, que me obligan a felicitar al partido, por haber designado a quien es un honor para el cargo. Lo primero que quisiera recordar de él es su graduación en la UCA.
Enlace copiado
Jorge Velado

Jorge Velado

Jorge Velado

Jorge Velado

Enlace copiado
En ese entonces todavía se estilaban los exámenes privados y el público, en el que el graduando defendía su tesis ante el jurado. En este caso “los graduandos”, porque, compañeros en la carrera, donde se flecharon, su investigación la elaboraron juntos con Carmen Elena Hernández, una muchacha con belleza y prestancia de princesa de cuento; e inteligencia y cultura de una mujer de Historia, con mayúscula.

Naturalmente, la brillante obra, la brillante exposición, la brillante pareja, fueron calificadas “summa cum laude”. Bien dicen que Dios los cría y Él mismo los junta.

No habían terminado de resonar en la cabeza de Jorge los clarines del primer tramo de su marcha triunfal, cuando le vibraron otros. Don Luis Poma en persona lo llamó para ofrecerle en sus archi prestigiosas empresas, un cargo que además de alto conllevaba lo que los mortales comunes soñamos como “sueldazo”.

Para cualquier recién asomado al mercado laboral, hubiera sido llegar de primas a primeras a la meta. Para qué más que un puesto de categoría, en un grupo empresarial de máximo poder y renombre, donde se podía aspirar a las cumbres.

Sí, cumbres, divinas cumbres, para los que se quedan soñando con tener dos alas para el vuelo. No para los de temple que se las construyen por sí mismos; opuestas a las del mediocre Ícaro, de cera, que se derriten apenas se acercan al sol; sino de sólido plumaje, de águila andina, de águilas romanas encabezando a los vencedores; que se presta para llegar hasta las alturas que sus dueños se propongan. Velado no se podía conformar con los excelsos miradores, desde donde podía ver con lástima, allá abajo, a los pequeños hombres.

Creía que para no topar su mirada hacia arriba en la bajura de un cielo falso necesitaba una maestría en Estados Unidos. Comprendió lo que muchos, incluyendo universidades, hasta hoy están descubriendo: que el inglés resulta indispensable en el mundo de los negocios y en las relaciones internacionales. Que el rigor de la enseñanza norteamericana es lo que mejor prepara.

Don Luis le aconsejó cordialmente que no se fuera, dejando un trabajo seguro y prometedor, por la incertidumbre del regreso que, le dijo, difícilmente sería al conglomerado Poma. Lo que desatendió, prefiriendo el desafío riesgoso a la placidez de la conformidad. Obtuvo un préstamo y partió.

Dos años duros, de escasez, acompañado por su leal Kalena, que, nacida y crecida en la abundancia, hizo de cocinera, lavandera y las demás fatigas del trabajo doméstico, coronados por otra graduación exitosa.

Apenas regresado, le telefoneó el patriarca ofreciéndole la bienvenida si quería volver al grupo. Aceptó desde luego y ahí estuvo desempeñándose con suceso en el ramo automovilístico, hasta que apareció en ARENA como director de Ideología.

Con un amigo comentamos el hecho, sorprendidos de que sin formación en la teoría, ni experiencia en la práctica, de la política, asumiera funciones que requerían las dos en alto grado. Pero es cierto que si Salamanca no da, la naturaleza lo presta. Su fina inteligencia, habilidad gerencial y exquisito don de gentes le dieron los laureles que le son habituales.

Concluyo trasladándome al lado opuesto, lamentando, otra vez, la ingratitud de la derecha de atribuirlo a sus presiones y no al mérito de Funes, la constitución del IAIP.

Tags:

  • graduacion en la UCA
  • prestancia
  • fueron calificadas

Lee también

Comentarios

Newsletter