La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

A escala mundial se estrena una nueva versión de la película de la Mujer Maravilla o Wonder Woman (personaje nacido hace 75 años). Recuerdo a la actriz Lynda Carter, quien la caracterizó en los años ochenta como elegante, inteligente, femenina y con fuerza sutil.
Enlace copiado
La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

Enlace copiado
Interesante que esta película venga en un momento en que ser mujer alrededor del mundo y en todas las culturas significa desplegar libertad para avanzar como se quiera y en todas direcciones. Podría decirse que no hay menor momento para ser del género femenino que ahora... Pero siempre hay cosas que pueden mejorar y avanzar más rápido, de ahí que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el quinto, específicamente, esté dirigido a profundizar la equidad e igualdad real entre hombres y mujeres.

En nuestro país también hay programas en favor de la mujer, específicamente novedosos cuando comenzó el partido ARENA en las presidenciales en 1984 y también con el actual gobierno, pues ya hemos asumido y estamos convencidos de que si las mujeres tienen excelente educación y oportunidades, todos ganamos y salimos adelante. Efectivamente, el ámbito de influencia de la mujer es más amplio que el del varón: hijos, familia, trabajo, iglesia y comunidad, por lo que todos los programas van a continuar gane quien gane. La incógnita es conocer quién los dará sin quitarnos las libertades individuales que fundamentan las democracias liberales. Estos mismos principios son los que la mitad del pueblo venezolano perdió paulatinamente desde que inició el régimen del expresidente Chávez y continúa el presidente Maduro, y que ahora vemos están defendiendo los jóvenes aun a costa de su vida, con enfrentamientos sangrientos.

Es innegable que las mujeres van a ser decisivas con su voto en las elecciones que se avecinan de alcaldes, diputados y presidente, así que desde ya hay que generar una reflexión nacional, preguntándonos qué clase de país quiero para mis hijos y nietos: ¿Pan sin libertad? ¿Vender la primogenitura por un plato de lentejas? Hay que analizar quién presenta credenciales como para manejar bien las finanzas del Estado y además respetar las libertades en las que queremos que se desarrollen los niños de nuestra familia.

Quiero funcionarios públicos capaces y que generen confianza en las condiciones económicas y que venga inversión para que mis hijos puedan buscar superarse por medio del esfuerzo y por méritos propios, con una actitud de excelencia que se modela y aprende en el hogar. Que proteja, apoye y aliente a la familia con políticas públicas para que sea el lugar idóneo para educar a la niñez con amor incondicional, en valores y principios para luego ser constructores de su destino y su felicidad.

Pienso que ya existen espacios y avances de la mujer que nadie puede negar, pero ¿cómo podemos mejorar la calidad del poder femenino con una verdadera igualdad de oportunidades? ¿Cómo podemos darles mayor protagonismo a las políticas públicas de familia? ¿Qué candidatos conocen las recientes investigaciones científicas sobre las graves consecuencias de abortar en la salud mental de la mujer? ¿Cuáles ofrecen darles respuestas a las verdaderas necesidades de las mujeres: acceso a títulos de propiedad y líneas de créditos, capacitaciones y apoyo a emprendimiento; acceso a centros infantiles y guarderías; formación en liderazgo, valores y autoestima; educación en rol parental para evitar la violencia juvenil; seguridad alimentaria, flexibilidad laboral e igualdad de oportunidades?
 

Lee también

Comentarios

Newsletter