La Pascua

El término Pascua proviene del latín “páscae”, que a su vez proviene del griego “pasjua”, una adaptación del hebreo “pésaj”, que significa “pasar por alto”. La Pascua forma parte de la Semana Santa, donde el Viernes Santo se celebra la crucifixión de nuestro glorioso Señor Jesucristo, y en el Domingo de Pascua se celebra la Resurrección y su primera aparición a sus discípulos.
Enlace copiado
La Pascua

La Pascua

La Pascua

La Pascua

Enlace copiado
Sin embargo la Pascua tiene sus orígenes en la festividad judía que conmemora la salida del pueblo de Israel de Egipto, relatada en el Éxodo. Dado que ese evento marca el nacimiento del pueblo de Dios. La celebración se hace en el mes “Nissan” que corresponde a los últimos días de los meses de marzo y abril, cuando comenzaba la estación de la primavera.

De modo que la Pascua surge a raíz de la décima plaga que Dios envió sobre Egipto, para castigar la arrogancia de Faraón y la forma en que había sometido al pueblo hebreo a esclavitud durante 430 años. En consecuencia todos los primogénitos murieron, el ángel de la muerte pasó por todos los hogares egipcios exceptuando al pueblo de Israel.

Dado que el Todopoderoso les había ordenado que tomaran el día 10 del mes de Nissan un “macho cabrío” considerado la fuente de vida, “sin defecto” a fin de que sea aceptable a Dios, “de un año” ya que representaba las primicias, “lo guardaréis” que simboliza la separación del rebaño como señal de santificación. Y lo inmolarais el día 14 que representa el sacrificio de la sangre inocente. De modo que esa sangre inocente pintada en los dinteles de los hogares hebreos expió los pecados.

Así mismo les ordenó el Señor que comieran panes sin levadura, lo cual representa la salida apresurada y liberadora de Egipto. De tal forma que durante los siete días de la Pascua, estaba prohibido comer pan con levadura, porque la levadura era símbolo de corrupción y del pecado.

Del mismo modo “en la fiesta de los panes sin levadura, estaba significado nuestro Señor Jesucristo como Pan de vida, que no está sometido a la corrupción ni al pecado, sino todo lo contrario revestido de santidad, justicia, pureza, bondad y dador de vida eterna, tal como lo expresa el Evangelio de Juan 6:58: “Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente”.

De manera que en la celebración de la Pascua, el pueblo hebreo también debía comer hierbas amargas, lo cual simboliza la amargura a la cual fueron sometidos durante 430 años de esclavitud. Por lo tanto los judíos siguen con la tradición contemplada en el libro de Éxodo hasta el día de hoy, no obstante con la destrucción del Templo de Jerusalén, cuando forzosamente quedó abolido el culto de sacrificios en el pueblo de Israel, dejó de celebrarse el rito del cordero pascual.

Ahora bien, en este tiempo Dios desea que todo aquel que escucha el mensaje del Evangelio de Jesucristo reciba el sacrificio que Jesucristo, el cordero de Dios, hizo en la cruz del Calvario. Él quiere rociar con su sangre, ya no la puerta de tu casa, sino la puerta y el interior de tu corazón. Él dijo: “Yo soy el pan de vida, el que a mí viene nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás... De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida” (Jn. 6:35, 47-48).

Tags:

  • pascua
  • egipto
  • semana santa
  • calvario

Lee también

Comentarios

Newsletter