Lo más visto

Más de Opinión

La agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible en América Latina y el Caribe

Durante las últimas décadas, América Latina y el Caribe han tenido un progreso importante en la reducción del hambre y la pobreza rural.
Enlace copiado
La agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible en América Latina y el Caribe

La agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible en América Latina y el Caribe

La agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible en América Latina y el Caribe

La agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible en América Latina y el Caribe

Enlace copiado
Sin embargo, casi la mitad de la población rural sigue siendo pobre y un tercio vive en pobreza extrema. La mayor parte de los habitantes rurales tiene en la agricultura su principal medio de vida, trabajando generalmente a pequeña escala y con base en la mano de obra familiar.

La agricultura familiar es un sector clave para garantizar la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza en nuestra región. Estimular el potencial productivo de la agricultura familiar y dinamizar los territorios rurales es fundamental para el desarrollo sostenible.

La FAO, por encargo de los gobiernos de la región, ha asumido este desafío como una prioridad.

Para hacer frente a este reto, la FAO promueve acciones para mejorar el acceso de los/las agricultores/as familiares a activos (tierra, el agua, energía), a servicios rurales financieros (créditos, ahorros, seguros) y no financieros (asistencia técnica, innovación, conocimiento), desde un enfoque de derechos y con un abordaje territorial que considera la complejidad de relaciones sociales, económicas, ambientales, políticas y culturales que caracterizan las dinámicas rurales.

Se reconoce que ha habido muchos avances en la región en esta materia. Los gobiernos están mejor preparados para apoyar el desarrollo rural sostenible, con políticas, programas y marcos legales que estimulan la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones rurales.

Un ejemplo de ello son los programas de compras públicas de la agricultura familiar, hoy una realidad en varios países de la región. Son programas muy exitosos, especialmente cuando se vinculan a la alimentación escolar: ofrecen un horizonte de estabilidad para los agricultores, aumentan la disponibilidad de alimentos frescos, sanos y nutritivos en las comunidades, estimulan a que los niños tengan una alimentación diversificada y adecuada culturalmente, además de dinamizar las economías territoriales.

Sin embargo, aún hay mucho que hacer.

Un desafío importante es la intensificación sostenible de la producción de la agricultura familiar. Para hacer frente a la creciente demanda por alimentos es crucial ampliar la producción haciendo un mejor uso de los recursos naturales, especialmente en el contexto del cambio climático, lo que requiere innovaciones tecnológicas e institucionales que puedan ampliar la resiliencia de los medios de vida de las poblaciones rurales.

Otro desafío es ampliar la capacidad de la agricultura familiar para acceder a mercados más dinámicos y que remuneran mejor la producción. En este sentido, es clave construir socialmente mercados que fortalezcan circuitos cortos de comercialización y amplíen las oportunidades tanto para productores como para consumidores, explorando los crecientes vínculos entre lo rural y lo urbano.

La magnitud de los desafíos que enfrenta el mundo rural demanda un abordaje cada vez más intersectorial de las políticas públicas. Un abordaje territorial del desarrollo rural, que involucre acciones en educación, infraestructura, salud, protección social, entre otras. Requiere además de organizaciones de agricultores fortalecidas y que tengan condiciones de participar activamente de la definición del futuro de los territorios rurales. Especial atención debe ser dada a la participación de las mujeres, los jóvenes y los pueblos indígenas, históricamente excluidos de los procesos de modernización rural en la región.

Así es que desde la FAO saludamos el compromiso de los países de la región con la agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible. Compromiso ratificado en San Salvador durante la III Reunión Ministerial de Agricultura Familiar y Desarrollo Rural de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador con el apoyo de la FAO.

Para la FAO es un honor poder participar de este esfuerzo colectivo para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones rurales y promover un desarrollo rural más inclusivo y sostenible en América Latina y el Caribe.

Tags:

  • fao
  • alimentacion
  • desarrollo rural

Lee también

Comentarios