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La elevada siniestralidad en el tránsito (2)

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Roberto Montoya Argüello

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Continuando con las reflexiones que intenten explicarnos la alarmante y elevada cantidad de accidentes viales con su cadena de costos, deseo referirme a un elemento importantísimo que al parecer no está contemplado en los planes de las autoridades de Tránsito y me refiero a la educación vial. Son muchos los elementos que componen este tema y surge la pregunta ¿qué es educar en materia de circulación vial? Como lo entiendo es trasladar conocimientos a los sectores involucrados y comprobar que han sido asimilados para que puedan ser utilizados.

Veamos la parte que corresponde a los peatones: faltan campañas masivas hacia la población ilustrándole sobre las reglas para cruzar las calles: los lugares y zonas para los cruces de calles explicando los motivos, los peligros que se evitan y las ventajas para los mismos peatones; el uso de las pasarelas peatonales, explicando cómo y por qué deben utilizarse; el uso de las aceras para circular en lugar de hacerlo por el pavimento o calzada, cómo y por qué. Lo anterior implica retirar las ventas callejeras que se han tomado las aceras obligando a las personas a circular expuestas a ser atropelladas por los vehículos. Estas campañas no se refieren a publicar uno o dos avisos sino a algo bien estructurado y con carácter permanente. Se podría aducir que es muy costoso.

En nuestro artículo anterior explicamos los enormes costos que ocasionan los accidentes. Estamos desfasados pues esto debió haberse hecho hace mucho tiempo, pero si no comenzamos ya más oneroso se vuelve cada día. Con mucha urgencia se necesitan campañas para los conductores programadas para que se vaya permeando la mente salvaje de todos sin excepción, reconociendo que conducir un vehículo es un privilegio y una enorme responsabilidad social y que es aún más grande para aquellos que conducen pasajeros. Los motociclistas y ciclistas deben ser examinados en el reglamento e insistirles que los espacios entre carriles no son vías para motos. Las campañas educativas deberán tener difusión masiva por los medios de comunicación (radio, televisión y prensa escrita) quienes seguramente pueden llegar a arreglos para colaborar con tan necesaria acción social y humana (Responsabilidad Social Empresarial). Debe exigirse que los agentes de tránsito conozcan el reglamento y lo hagan cumplir pues por ejemplo, los vehículos estacionados en el borde de la boca calle obstaculizando la visión también generan accidentes y esto es violado flagrantemente y hasta con matonería por agentes de la PNC en sus "sedes descentralizadas"; recordemos que el ejemplo arrastra (hacia lo bueno o hacia lo malo).

Las campañas que propongo tienen características básicas tales como que se desarrollen de forma permanente. Insisto en que acciones aisladas solo serán un costo económico que producirá muy malos resultados; deberán de ser diseñadas por entendidos en educación o transferencia de conocimientos hacia poblaciones muy grandes; deben ser vigiladas y puestas en marcha por personas idóneas; seguramente se complementará con la reparación urgente de calles y carreteras.

Tags:

  • educación vial
  • peatones
  • campañas
  • reglamento

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