Lo más visto

Más de Opinión

La generación de relevo (y las próximas elecciones)

Hoy no se gana una elección sin “Data Analytics” o ciencia de datos.

Enlace copiado
Óscar Picardo Joao

Óscar Picardo Joao

Enlace copiado

Marcel Granier en 1984 publicó su libro “La generación de relevo vs. el Estado omnipotente”; pero ese relevo ciudadano no fue como lo imaginó el periodista: generoso, emprendedor, imaginativo, flexible y dispuestos a realizar los cambios necesarios; hubo importantes intentos universitarios, pero al final el sistema los aplastó, triunfó el Estado Omnipotente.

Las sociedades cambian, y hoy en la sociedad del conocimiento, en la economía de la información y en el marco de la transformación digital, las tecnologías y las redes sociales están moldeando un tipo de persona muy vulnerable. Lo estudiamos con Bob Kling y Noriko Hara de la Universidad de Indiana, cuando trabajamos el concepto de “Social Informatics” (o informática social) y lo vemos ahora, más latente en el docudrama “The Social Dilema”.

No somos productores de tecnologías, sino consumidores (y muy consumidores), y la penetración de la telefonía móvil desde 2008 es apabullante. Las estadísticas de tráfico digital dejan claro en dónde estamos parados: 6.47 millones de habitantes; 9.38 millones de conexiones telefónicas; El Salvador tendría una penetración de 145 %, representando que por cada dos habitantes hay tres chips activos; usuarios de internet en el territorio es de un total de 3.80 millones; estancia en web promedio: 12 minutos y nueve segundos; de abril de 2019 y enero de 2020, ha habido un crecimiento de usuarios de 7.9 % lo que representa 277 mil nuevos sujetos de las plataformas; Facebook reporta un total de 3.50 millones de usuarios; 98.9 % accede a Facebook por teléfono; 1.10 millones son los usuarios de Instagram; 446 mil personas tienen cuenta de Twitter (9 % de la población mayor de 13 años); 510 mil personas poseen cuenta de Linkedin; entre mucha otra información que podrá encontrar aquí: https://yiminshum.com/social-media-salvador-2020/

Dicen algunos que estos datos son “aburridos”, pero explican en dónde estamos parados y hacia dónde se mueve la sociedad: el territorio digital.
En el análisis de datos falta lo más importante: el tráfico de información (imágenes, videos, audio, Fake News, etcétera) por WhatsApp; es por esta red que se moviliza la mayor información de modo viral y llega a los rincones más inimaginables del país.

En 2014 realizamos un estudio para conocer la penetración de la telefonía móvil en el sistema educativo “público”; 7 de cada 10 ya tenían móvil, y 12 % tenía hasta 2 aparatos. El crecimiento se dio justo cuando iniciaron los subsidios de zapatos, útiles y uniformes, lo que se ahorró la gente en estos insumos, se lo gastó en telefonía. Efectivamente, con el subsidio ganaron más dinero las empresas de telefonía o, lo que equivale a decir: el MIND subsidió la telefonía. Pese a ello, la brecha digital para educación no se resolvió.

Muchos analistas y columnistas de coyuntura política siguen anclados en la vieja racionalidad territorial y en su olfato político industrial; conversan con sus pares –que piensan de modo similar a ellos– y se convencen de sus propias hipótesis. No entienden que hay un cambio y un acelerado deterioro cultural; los jóvenes cada vez leen menos y estudian menos, hacen copy paste,  todo lo buscan en Google y en Wikipedia y, el resultado de esto es una alta vulnerabilidad cognitiva y una desfiguración ética y epistemológica; y esto no lo dicen las encuestas, se aprende en otros análisis prospectivos...

Desde hace muchos años Manuel Castells viene escribiendo y proyectando una nueva sociología, digital y tecnológica; su trilogía debería ser leída por todo político y empresario: “La era de información: economía, sociedad y cultura”: 1) La Sociedad Red (1996), 2) El Poder de la Identidad (1997), y 3) Fin de Milenio (1998). Castells explica la nueva lógica de la sociedad y de la empresa en red, la precariedad y los cambios del trabajo, el impacto de internet y muchos otros elementos que dan razones de las transformaciones.

A nivel político, hoy no se gana una elección sin “Data Analytics” o ciencia de datos; Obama construyó una marca poderosa, básica y simple: “We...” (nosotros) en pequeñas comunidades digitales. Por su parte, Trump diseñó una campaña con elementos sutiles de logística y apareció como “el campeón de los derrotados”, apelando al miedo, a los enemigos, atacando instituciones y presentándose como salvador nacionalista “Make America Great Again”; le ayudaron mucho los maestros blogueros de la post-verdad y de las Fake News: InfoWars y Breitbart News...

Y recordemos algo muy importante: El voto no es racional, sino emocional y tribal (Daniel Kahneman, Thinking, fast and slow).

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines