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La izquierda traicionada

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Nayib Bukele ha traicionado a la izquierda: su paso por el FMLN, Nuevas Ideas, CD y por último, GANA, no es historia de bloqueo y lucha política, sino astucia y engaño; ha terminado destruyendo a GANA y creando nicho político, para la estructura de un "los amigos de Mauricio", pues sin un tal concurso, no hubiese Mauricio Funes cometido el tremendo desfalco de $351 millones.

Nayib Bukele es proyecto político de José Luis Merino y Tony Saca, que se les salió de las manos y que presionase al FMLN para que lo expulsara, convirtiéndolo en mártir político. Bukele es un empresario millonario que está jugando a revolucionario y que ha utilizado sus cargos, para favorecer a su familia y allegados; exige que los verdaderos revolucionarios queden a sus órdenes, no respetando la jerarquía que dan la edad y trayectoria de lucha.

La rebeldía de Bukele y su red de troles le ha ganado muchos adeptos; sin embargo, su base organizada y estructurada es casi nula, pues pretendió apoderarse de las bases del FMLN, purgadas en 2004 y los descontentos de la lucha política, entre renovadores y ortodoxos.

Nayib Bukele nunca fue combatiente y mucho menos comandante; sin embargo, quiso imponerse a la cúpula de los comandantes, confiando en el antagonismo interno, dentro del FMLN y al perder, creó Nuevas Ideas y, pese a haber tenido todo el tiempo para estructurar dicho partido, presentó intencionalmente, contra el tiempo, la documentación pertinente, lo cual fue pretexto para ingresar al CD, pues que la estructuración de Nuevas Ideas sería muy costosa en dinero y acción.

La cúpula del FMLN, pese a que pretendió manipular sus elecciones internas, no llevó a su partido al punto de quiebre y, de una nueva purga, en aras de recobrar el voto duro perdido en las pasadas elecciones. Esta privó a Bukele de apoyo y, puso a Nuevas Ideas en una posición de debilidad, por la que Bukele prefirió ingresar al CD. Al declarar constitucional el artículo 47 de la Ley de Partidos Políticos, se aclara una inconstitucionalidad del TSE y se comete otra, pero al tener, el CD, un solo diputado, el partido carece de la estructura necesaria para la defensa del voto, en una presidencial; así, en vez de luchar por su partido, lo abandona y salta a GANA.

Los acuerdos con la cúpula de GANA no llegan a su militancia: solo vota un 20 %, obligando a la renuncia de Will Salgado y al mantener la candidatura de Juan Carlos Mendoza a la vicepresidencia, denótase la división interna. GANA está fraccionada y, aunque sus diputados se mantengan unidos, puede afirmarse que el 80 % de su militancia, luego de la candidatura de Nayib Bukele, ha dado un paso atrás.

Para el izquierdista, apoyar GANA, partido escindido de ARENA, que conserva en su dirigencia y diputados, a viejos políticos de los ochenta y exfuncionarios del gobierno de Tony Saca, es un trauma. También lo será, para el joven votante, apoyar a lo más corrupto del espectro político, que mantendrá un esquema de corrupción.

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