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La mano que mece la cuna

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Kalena de Velado / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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Los diputados hombres y mujeres de la recién iniciada Asamblea Legislativa han mostrado positivas señales de actividad al servicio del bien común, legislando sobre la instalación y el mantenimiento de sala-cunas. ¡Enhorabuena y les felicito! Esta medida legal tendrá repercusiones de bienestar en los trabajadores por parte de los empleadores, ya que podrán cuidar de los suyos. Es una oportunidad para conjuntamente buscar una trasformación socioeconómica que involucre a todos seriamente en el cuidado de la primera infancia, con un enfoque de alianza público-privada.

Efectivamente, cientos de estudios señalan los beneficios para el desarrollo sostenible de contar con trabajadores talentosos, innovadores y disruptivos, metas que se logran más fácilmente si se ha estimulado y alimentado adecuadamente a los niños desde el vientre materno hasta las edades preescolares, logrando su desenvolvimiento educativo óptimo. Es a lo que recientemente hizo referencia un artículo de Bobby Murray, empresario exitoso, presidente de la Fundación Meza Ayau y fundador de FUNDEMAS, en conjunto con el representante de UNICEF, Jimmy Váquez (EDH, 30-5-2018).

A la falta de oportunidades y pobreza multidimensional de las familias, se puede sumar la amenaza para la niñez por la falta de tiempo con ellos de parte de sus progenitores, ya que como padres trabajadores, desperdician diariamente al menos cuatro horas en traslados desde la casa y de regreso al hogar del sitio en que laboran, de acuerdo con investigaciones de la Fundación EMPREPAS. Estas circunstancias, además de evitarles a los padres cumplir con su labor de jugar y educar a los hijos, podrían generar dinámicas conflictivas en el hogar: por cansancio y frustración por largas jornadas, llegando a lidiar con sus hijos en tareas escolares; elaboración de limpieza, lavado de ropa y las comidas; preocupaciones por la falta de los medios económicos necesarios, sobre todo las jefas de hogar.

En general, si la niñez y adolescencia no cuenta con guía y apoyo, se pueden crear círculos viciosos difíciles de romper, en los cuales los hijos estarían siendo las canteras de los futuros cómplices de criminales actuales, por estar más expuestos a que los acechen grupos delictivos como las pandillas.

Desde 2007, la Fundación Empresarias por la Responsabilidad Social (EMPREPAS) ha compartido y acompañado a los dirigentes empresarios de negocios pymes y grandes en la búsqueda de hacer realidad el ideal de empleados felices y productivos. El objetivo es implementar una cultura empresarial flexible con una visión de responsabilidad familiar compartida. Agilizar la legislación para instalar sala-cunas va en esta línea de apoyar a los papás a cuidar sus niños en centros infantiles especializados para que ellos puedan laborar con tranquilidad, que a su vez les permite ser leales, comprometidos e innovadores.

Me parece que podemos aprovechar la legislación como acicate desde el terreno empleador para ser creativos en la creación de múltiples alianzas para aumentar la inclusión y equidad de las mujeres, así como la prosperidad al país. Esto permitirá el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODES), específicamente el cinco (equidad de género), para que ninguna mujer se sienta obligada a dejar de lado su maternidad para obtener un trabajo, conservarlo o progresar en él. No olvidemos que “la mano que mece la cuna mueve el mundo”.

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