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La recomendación 204 de OIT

En julio de 2015 y en el seno de la 104.ª Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, Suiza, surgió la recomendación 204, relativa a la transición de la economía informal hacia la formalidad.
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 La misma marca un hito histórico en el plano de la vida económica de aquellos países del mundo que más adolecen del fenómeno de la economía informal. Por primera vez, esta temática es sacada del trato marginal, excluyente y prejuicioso, y elevada al obligado tratamiento serio, formal y responsable de su compleja naturaleza como fenómeno económico contemporáneo.

La Recomendación 204 de OIT refleja la preocupación, comprensión y conciencia que todos los países miembros han alcanzado en torno a la economía informal, la que tiene efectos nocivos de gran repercusión en muchas realidades socioeconómicas de varias naciones, y es un importante obstáculo para el desarrollo y el crecimiento sostenible, la instauración definitiva de la cultura del trabajo decente y el establecimiento de un verdadero régimen de respeto y cumplimiento de los principios y derechos fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras.

La Recomendación 204 reconoce que la informalidad en la economía obedece a múltiples causas, incluidas cuestiones de nivel estructural y de gobernanza, y que solo por medio de contextos sinceros y constructivos de diálogo social se pueden lograr políticas públicas que ayuden a acelerar el proceso de transición hacia la economía formal.

Como máximo organismo rector del trabajo, OIT, está instando a todos sus Estados miembros a ver con interés e importancia la temática, y recomienda adoptar medidas creativas y estratégicas para manejar y facilitar la transición de trabajadores y unidades productivas de la economía informal a la economía formal, asegurándoles sobre todo la preservación y mejora de sus medios de subsistencia durante el proceso de cambio. También recomienda velar por la protección social, el desarrollo inclusivo y el cumplimiento del Estado de derecho en el ámbito de la economía no formalizada.

El Salvador, como miembro de OIT y con un elevado 72 por ciento de economía informal, es uno de los países en América Latina más urgidos de atender con mucha formalidad, responsabilidad y celeridad dicha recomendación, ya que esta problemática es de considerables y complejas dimensiones.

Los expertos del mundo calculan que para poder reducir a tan siquiera a la mitad este preocupante fenómeno se requiere de al menos cincuenta años, lo que implica que hay mucho camino que recorrer en esta materia y en tan gigantesco propósito.

Por fortuna, desde 2013, El Salvador forma parte junto con Honduras y Costa Rica de un proyecto piloto experimental subregional denominado PROSEI, que está buscando construir bajo la perspectiva tripartita procesos asertivos de intervención, tratamiento y manejo de la economía informal, encaminados a construir el modelo pertinente que marque la ruta más adecuada para atender el desafío de una transición efectiva y positiva hacia la formalidad.

En tal contexto y bajo el marco experimental de una Mesa Municipal de Diálogo Tripartito, desde hace cuatro años, las representaciones del gobierno, empresa privada y trabajadores, anteponiendo discrepancias sectoriales y prejuicios ideológicos, dispusieron tomarse muy en serio este reto de participación social y responsabilidad compartida, y ahora trabajan en común acuerdo para buscar y propiciar las condiciones más adecuadas para hacer viable la transición hacia la formalidad. Hay mucho por hacer y no hay tiempo que perder.

Tags:

  • oit
  • economia
  • informalidad
  • proteccion social

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