La resolución mordaza del TSE

Enlace copiado
La Prensa Gráfica

La Prensa Gráfica

Enlace copiado

El Tribunal Supremo Electoral, pretendiendo restringir las expresiones políticas y públicas de los partidos políticos, emitió resolución considerando que la expresión política de las precandidaturas es propaganda adelantada. Dicha resolución es, en realidad, Ley Mordaza que no solo viola el artículo 6 de la Constitución, sino además, excede las funciones regulatorias del TSE, el principio de igualdad de la ley y los derechos políticos de la ley, en un efecto que solo puede lograrse bajo el régimen de excepción.

Una resolución dada en el preciso momento en que se va a debatir el problema de seguridad ha sido porque no quiere oírse propuestas distintas a las que el Gobierno implementa. También fue el preciso momento en que Nayib Bukele estaba comenzando una actividad proselitista para su partido y la cual se basa en los medios electrónicos masivos. La resolución del TSE es para callar cualquier expresión de los opositores al Gobierno actual, a ARENA porque es un virtual ganador de las próximas elecciones y a Bukele, porque sumará a sus estructuras, las bases y allegados del FMLN.

La resolución del TSE tiene dos dimensiones: la estrictamente jurídica, derivada de las graves violaciones constitucionales, y la derivada de los pretendidos efectos de la misma, por lo que hacemos dos consideraciones separadas.

Constitucionalmente, la igualdad “es un derecho subjetivo que posee todo ciudadano a obtener un trato igual, que obliga y limita a los poderes públicos a respetarlo y exige que los supuestos de hecho iguales, sean tratados idénticamente, en sus consecuencias jurídicas, abarcando también la igualdad, en la aplicación de la ley”, para el caso que nos ocupa, el TSE pretende que la expresión política esté limitada a segmentos poblacionales, los cuales no deben mezclarse entre sí, aunque naturalmente, forman un solo todo: la masa electoral a la que hace referencia el artículo 83 de la Constitución. En consecuencia, los mensajes de ARENA no deben llegar a los simpatizantes de los otros partidos políticos y los de estos no deben llegar a quien no esté afiliado a alguno. Esta falta de igualdad, que afecta a todos los ciudadanos, los encasillaría dentro de feudos políticos, contra el dinamismo político que se basa en la variabilidad de la opinión ciudadana y es el motor del sistema democrático.

Si no hubiese dinamismo político, la afiliación de ARENA no habría crecido de 90,000 a 122,000 o Nayib Bukele no hubiese solicitado 1,195 libros para la afiliación política en su partido.

Las pretensiones de amordazar a los partidos políticos iniciáronse con una multa al precandidato de ARENA Gustavo López Davidson: fue sancionado por haber hecho pública su pretensión a la candidatura interna de ARENA. Al recurrir de dicha sanción, se dejó en claro que la cuestión no era económica, sino de principio, pues la libertad de expresión no se podía limitar.

El Gobierno, mediante el Tribunal Supremo Electoral, pretende mantener un statu quo político, en el cual los problemas nacionales no se debatan, sino hasta cuando las condiciones nacionales les sean favorables o, al menos, controlables. La restricción en la libertad de expresión es la válvula de seguridad, en la estabilidad social, pues estamos sometidos a muy grandes presiones: mareros que perturban la estabilidad nacional, economía que amenaza con la quiebra del 70 % de los salvadoreños, Gobierno que carece de recursos y pretende mantenerse con base en subsidios, necesitase una esperanza de cambio y, esa esperanza, es la que pretende cortar el Tribunal Supremo Electoral.

La disposición inconstitucional e ilegal, del TSE, seguramente no será obedecida, pero genera una presión más, a la difícil situación social de El Salvador.

Lee también

Comentarios

Newsletter