La sociedad amenazada, ¿reaccionará o seguirá indolente?

Nuestra sociedad ha estado amenazada por el pensamiento del FMLN de convertirse de una democracia a un Estado autoritario con tinte socialista, siguiendo como dijo el secretario general del FMLN, El Salvador debe ser como Cuba o Venezuela y los medios de producción pasar a manos del pueblo.

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Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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Esto ha estado presente desde su inserción en la democracia, en menor intensidad cuando estaban todos, tomando mayor preponderancia a medida que fueron eliminados o se salieron las partes más democráticas y se quedaron con el partido FMLN el PC y la parte más radical de las FPL, que cada vez fueron haciendo su pensamiento más público, más claro y contundente, su objetivo es perpetuarse en el poder y “completar la revolución”. Escrito en documentos formales, reafirmado en su Congreso reciente y cada vez más frecuentemente, lo reafirman y han tratado cantidad de veces de quedarse con todas las instituciones, lo que muchas veces fue frustrado por la Sala de lo Constitucional y por la reacción masiva de la sociedad civil en defensa de la sala y en defensa de sus derechos, esto se ha repetido múltiples veces.

Esa amenaza no ha sido tan efectiva para lograr la desaprobación de la población, como lo ha sido la mala gestión de los dos gobiernos del Frente, realmente desastrosa, seguridad, educación, salud, las finanzas públicas tan mal administradas que nos han llevado a un necesario impago y a la calificación crediticia más baja de nuestra historia y una proyección desastrosa de no llegar a un pacto fiscal sustentable con ARENA y el FMI.

Las dos líneas, ineficiencia en la administración del Estado, y amenaza constante contra las instituciones y la democracia, aunados a la protección a sus señalados de corrupción, “exilio político”, embajadas inventadas y declaraciones defendiendo lo indefendible, en otros países como Guatemala hace que gente salga masivamente a las calles y logre hacer tanto como hemos visto.

Aquí tenemos parálisis, negación parcial, comodidad absoluta o cobardía, reconocemos la situación como lo grave que es, pero no comprender que a todos nos corresponde hacer algo en defensa de nuestros intereses, los de nuestros hijos y nietos, del país en que quisiéramos que vivieran, como Uruguay y Costa Rica o como Venezuela y Cuba.

Mucha gente critica, ante lo que nos puede venir, con un café o un trago en la mano, otros se expresan en redes sociales, le dan “like” a críticas al Frente y sienten que ya libraron su batalla. Qué situación más cómoda, irresponsable y ciertamente no muy valiente.

Otros entienden que la única manera de sacar al FMLN del poder es con un gane de ARENA en las elecciones, entonces viene la proposición valiente: “ojalá que ARENA se ponga las pilas”. Esta es igual o peor, la pregunta para esa legión de poco activos es: “¿y tú qué estás haciendo o qué estás dispuesto a hacer?”

La toma de conciencia colectiva y la voluntad de cambiar o detener la hecatombe es la única forma efectiva de incidir determinantemente en el futuro del país, esa ola de voluntades alineadas en la misma sintonía genera acciones espontáneas de gente y grupos en ese sentido, es la fuerza psicológica social que provoca grandes cambios.

La tarea está planteada con claridad, póngase claro cada uno y se apunta en cómodo, irresponsable, cobarde o proactivo.

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