Lecciones de un insigne politólogo

La sociedad civil está llamada a proteger estas sólidas bases de aquellos políticos cortoplacistas que no pueden alzar sus ojos y entender que su responsabilidad es con los ciudadanos, no con sus cúpulas.

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Hace unos días me he deleitado al escuchar dos conferencias del Dr. Manuel Alcántara, profesor de la Universidad de Salamanca, y permítanme relatarles las lecciones aprendidas y cómo estimo deben aplicarse a nuestro contexto salvadoreño.


La primera lección es sobre las tendencias políticas en América Central. Costa Rica es el alumno aventajado en la región, las crisis y las oportunidades se reflejan con el multi partidismo representado por 6 partidos políticos que tienden a competir por el centro. El Salvador posee altos niveles de calidad democrática, la primera característica es su polarización que es la más alta en América Latina y otra característica es que los electores de izquierda y derecha están menos en los extremos que los políticos de izquierda y derecha salvadoreños, adicionalmente tiene un claro escenario bipartidista en las elecciones presidenciales.

Honduras, afectado por la crisis de 2009 y por la volatilidad electoral, con ubicación ideológica en un claro movimiento hacia la derecha. Panamá, afectado por los Panamá Papers y también con tendencia hacia la derecha. Guatemala, el presidente está bajo investigación por el financiamiento de su campaña electoral y la tradición política guatemalteca está marcada por la volatilidad electoral que es la más alta de Latinoamérica con alrededor de treinta y cinco partidos políticos. Y finalmente Nicaragua, al cual el Dr. Alcántara define cómo no ser una Democracia, por lo tanto, no puede ser sometida al rigor de un análisis democrático.


 ¿Cuál es la primera lección aprendida? Que El Salvador tiene la segunda posición en calidad democrática de C. A., esto nos permite valorar lo construido, una Corte Suprema independiente, una Sala de lo Constitucional con verdaderos juristas e incuestionable independencia, un sistema electoral que dejó atrás décadas de fraudes vergonzosos y una sociedad civil comprometida con el Estado de derecho que han sido los paladines de los grandes cambios que estamos experimentando tal como la Ley y el Instituto de Acceso a la Información Pública que ha permitido a los medios de comunicación investigar y hacer conocer a la opinión publica los casos más relevantes de corrupción. La sociedad civil está llamada a proteger estas sólidas bases de aquellos políticos cortoplacistas que no pueden alzar sus ojos y entender que su responsabilidad es con los ciudadanos, no con sus cúpulas, por ello, a pesar de los malos políticos, la sociedad civil debe continuar liderando la construcción de nuestra democracia.


La segunda lección es el porqué de las crisis de los Partidos Políticos. Dos de las novedades que afectan a los PP son los cambios que ha vivido la humanidad en un lapso tan corto como los últimos 15 años y es el terreno de las nuevas tecnologías que han cambiado brutalmente nuestras vidas, esto es la intermediación, los negocios de plataforma como Airbnb, Uber y cientos como estos que han sido disruptivos en industrias centenarias y como consecuencia nuestra forma de vida hoy día es diferente. Y la otra novedad es que la fidelidad a una camiseta partidista ha desaparecido, es prehistoria, porque la identidad hoy es múltiple.

¿Cuál es la segunda lección aprendida? Que el PP debe ofrecer algo que se ponga a la cabeza de la gente, esta habilidad no la tienen los PP, se mantienen en la vieja práctica de los grupos parlamentarios de hace décadas. Hoy hay partidos políticos en Latinoamérica que están directamente conectados en la red con sus electores, hacen uso de big data y minería de datos para conocer las tendencias de sus electores, y responden a ellas, este conocimiento es totalmente accesible, universidades en los Estados Unidos que ofrecen estos servicios.


Muchas veces los políticos están tan ocupados en su inmediatismo que no se percatan de lo realmente importante; sin embargo, mi propósito es que nosotros los ciudadanos sí reflexionemos en lo que verdaderamente importa, porque solo la fuerza de nuestro voto hará cambiar a los políticos y mejor aún, nos permitirá a nosotros escoger mejor a quienes se postulan en cargos de elección popular, solo de esta manera nuestra democracia continuará su proceso de construcción de manera robusta, de tal forma que un futuro cercano podamos decir que pasamos de ser el segundo a ser el alumno más aventajado de la región en democracia.
 

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