Lo más visto

Más de Opinión

Ley de medicamentos 3ª edición

Enlace copiado
José Afane - Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

José Afane - Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Imaginémonos si en El Salvador solo existiera un concesionario de vehículos chinos, monopolio que nos privara de nuestro derecho de elegir entre marcas de carro japonesas, coreanas, americanas, o europeas. Al ser exclusivos, nuestra única opción sería manejar carros chinos, bien caros. Algo así como la medicina genérica que estamos consumiendo.

Ante la falta de opciones de medicamentos originales, los salvadoreños no tenemos de otra que tragarnos medicinas genéricas, como bien decimos, "chaveleadas", con precios elevados y dudosos resultados. Todo por una bandera "social" que ondea la DNM cuando, bajo la mesa, muchos se hacen los bigotes.

Es probable que usted se haya curado a punta de medicamentos genéricos, pero, con toda seguridad, en un tiempo mayor que si se hubiera tratado con originales. Lo que sucede es que las fórmulas genéricas son del siglo pasado pues, para comercializarlas, deben transcurrir 20 años, o más, para que se venza la patente del laboratorio que las desarrolló.

La calidad de estos medicamentos, y el ataque frontal de la DNM a los originales, representan un riesgo a la salud de la población. Pero eso no importa, pues esta triste realidad ha provocado beneficios desmesurados en la producción y comercialización de farmacéuticos genéricos, opción principal del pueblo salvadoreño que no tiene otra alternativa que pagar caro por medicamentos no tan efectivos.

La ley de medicamentos, lejos de velar por nuestra salud le da prioridad al dinero, y nos mantiene en el tercer mundo de opciones limitada. Clara violación al libre comercio; claro proteccionismo a las farmacéuticas locales.

Para complicar el panorama, abunda la desinformación y la falta de claridad sobre las formulas genéricas, algunas de las cuales no alivian, sino que provocan efectos adversos. ¡Esto es lo que hay, tómeselo y hay me cuenta! Pero al menos los genéricos apoyan la economía local. No del todo cierto, pues más de la mitad son producidos fuera de El Salvador.

El consumidor debería tener la opción de elegir medicamentos originales o genéricos, como en otros países. Además, tiene que existir mayor regulación de los genéricos, como lo hace la FDA de los Estados Unidos, que mantiene el nivel de eficacia de los genéricos en un 97 %. En El Salvador, nos tragamos lo que hay a la buena de Dios.

El absurdo proyecto de ley de medicamentos preocupa, por tanta irregularidad e incertidumbre. Pero preocupa más pues están jugando con nuestra salud y nuestro bolsillo. Con copias cada día menos efectivas, más caras, y opciones originales inexistentes. Toca persignarse para no enfermarse.

Tags:

  • ley de medicamentos
  • genéricos
  • DNM
  • consumidor

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines