Lo más visto

Más de Opinión

Los juguetes no importan: 30 años de terremotos

“Los juguetes no importan, me importa la vida, que ya no siga temblando, que nos vayamos a otra casa”, esta frase fue pronunciada por Nelson, un niño de aproximadamente 6 años de edad, damnificado por el terremoto del 10 de octubre de 1986. Ahora Nelson podría tener entre 36 y 38 años. Lo he buscado para hablar con él y saber qué fue de su vida, pero aún no sé de él.
Enlace copiado
Los juguetes no importan: 30 años de terremotos

Los juguetes no importan: 30 años de terremotos

Los juguetes no importan: 30 años de terremotos

Los juguetes no importan: 30 años de terremotos

Enlace copiado


A Nelson lo hizo famoso el periodista Pedro Sevcec, un ícono del periodismo de Telemundo, justo cuando el niño acarreaba agua en medio de las ruinas de casas derrumbadas en el golpeado barrio San Jacinto, allí dijo con menuda sabiduría: “Los juguetes no importa, me importa la vida”, que luego se volvió una frase viral entre los salvadoreños, que la usaron mucho tiempo como una forma de animarse cuando algo salía mal.

He escuchado más de una versión sobre el destino de Nelson, no me convencen porque no hay pruebas. Entonces pienso en él. ¿Habrá sobrevivido al terremoto de la guerra que siguió azotando al país durante 12 años? Un sismo que se cobró más muertos, heridos, lisiados, exiliados, desaparecidos y refugiados que el del 86. ¿Dónde estaría Nelson cuando terminó el conflicto y después de ver la destrucción, habrá repetido sus palabras “los juguetes no importan”?

Alguien me dijo que Nelson se movió durante su juventud en las cercanías de Santa Tecla, ¿estaría por esos lares cuando los terremotos de 2001 hicieron estragos en Las Colinas? Dos sismos cuya factura mortal fue de unos mil 259 salvadoreños y soterró más de mil 603 millones de dólares que la economía nacional no los podría rescatar.

Nelson a sus 6 años vio la llegada del primer gobierno democrático (1984) después de la dictadura militar. Es decir, hasta la fecha ha sabido de seis gobiernos y, uno en vigencia, que muy poco han podido hacer para ayudar a las víctimas del terremoto de la pobreza, la exclusión y la estigmatización. Informes de diversas fuentes revelan que en El Salvador 62.4 % de los hogares vive en graves circunstancias de pobreza (falta de ingresos adecuados y atención de servicios básicos). Si Nelson vive este terremoto, puede ser un empleado con ingresos básicos o un salvadoreño que vive de la “rebusca”, o quién sabe, se haya vuelto empresario.

A treinta años de que Nelson dijo la frase más famosa del terremoto del 86, los salvadoreños han resistido otros sismos no menos desastrosos como: El huracán Mitch que provocó 10 mil 372 viviendas destruidas, se perdió el 75 % de la producción agrícola y 10 puentes fueron destruidos. La tormenta Stan, la corrupción institucionalizada de quienes han gobernado durante las últimas tres décadas de democracia, y la violencia social y delincuencial que hace temblar a diario el país con muertos, heridos, desplazados e intranquilidad.

No he podido localizar a Nelson para preguntarle ¿cómo ha vivido estos treinta años?, pero sí conozco a miles que lo imitan. A diario salen de sus casas a trabajar, abordan un autobús, sus vehículos, llegan a sus empresas, a sus empleos, abrazan a sus hijos cuando los dejan en las escuelas, van al teatro, hacen el pan, venden la leche, siembran la tierra, se matriculan en cursos para superarse, leen el periódico, levantan la mirada al cielo y sonríen cuando ven el sol, porque saben que Dios aún cree que los salvadoreños llevan un Nelson adentro que dice “los juguetes no importan, importa la vida”, esa que nos vuelve tercos por levantarnos a pesar de los terremotos personales o colectivos.

Tags:

  • nelson
  • terremoto
  • telemundo
  • mitch

Lee también

Comentarios