Lo más visto

Más de Opinión

Los primeros treinta días

Enlace copiado
José Roberto Osorio

José Roberto Osorio

Enlace copiado

Sobrada razón tendrían quienes opinasen que un mes –aproximadamente– es un período demasiado corto para valorar la gestión gubernamental recién iniciada. Sin embargo, sin intencionalidad evaluativa, bien pueden generarse algunas percepciones, comentarios, intentar identificar determinados rasgos, que a lo mejor van a continuar caracterizando a la actual administración pública.

En este campo, no hay nada perfecto y el escenario va desde las zalemas y el aplauso complaciente, hasta la desaprobación más encendida de quienes ya no se encuentran en el ejercicio del poder y que no pudieron actuar de modo tal que no lo perdieran y por supuesto, sus aliados. Asimismo, en el medio, se encontraría la faceta oscura de las "redes sociales" que permiten y dan espacio a los más abyectos y viles insultos y comentarios, práctica demasiado difundida que en nada contribuye con los auténticos intereses del país.

Se ha continuado utilizando los instrumentos tecnológicos que tanto contribuyeron al triunfo de los actuales gobernantes. Esto permite observar que hay una atención y enfoque permanente sobre determinados temas de país y que se están tomando decisiones, probablemente con efectos colaterales que ya los interesados se están ocupando en señalar y reprobar.

Es absolutamente correcto dedicar el mayor interés, recursos, inteligencia y decisiones, a combatir el crimen y la violencia ya que es el mayor problema que el país enfrenta desde hace décadas. Algunos ven la continuidad de ciertas acciones, aunque es posible distinguir algunas nuevas iniciativas. El crimen afecta la economía, la vida de las personas, incide negativamente en la educación y la salud, destruye a las familias y obliga a la migración. De no resolverse este nudo no se puede iniciar ningún proceso de cambio y desarrollo en cualquier otro orden de la sociedad.

La constante comunicación en las redes que usa la presidencia da la sensación que se están tomando hoy más decisiones y que se están enfrentando los problemas con mayor entereza lo que contrasta con la pasividad, indiferencia o invisibilidad que han caracterizado períodos anteriores. Esto mantiene la relación con los votantes que llevaron al gobierno a quienes hoy conducen la nave del Estado. Asimismo, con las valoraciones de cada quien, se generan opiniones sobre la actuación de otros componentes de los órganos de Estado, por ejemplo, las resoluciones judiciales sobre determinados procesos.

Los actuales personeros públicos parecen tener más claro para qué sirve el poder y lo están usando. Están dando instrucciones, claras y precisas, abandonando el cómodo esquema de lo "políticamente correcto" o de anteponer supuestos intereses electorales, tratando de no inquietar con decisiones a supuestos grupos de sus votantes. Sobre este comportamiento ya se tiene la respuesta de la historia en las pasadas elecciones. Sin duda hay efectos colaterales de las decisiones sobre temas cruciales y con un poco más de tiempo se sabrá si las medidas han sido efectivas y si la democracia, que se quedó joven desde hace años, sale fortalecida, se estanca o retrocede.

También, desde ciertas instancias sociales y políticas ha surgido la preocupación, acerca del respeto al Estado de derecho, a la separación de poderes, etcétera.

Otros señalan que los ministerios no despegan, que aún no tienen planes y que en algunos casos se continúa buscando a personas para que desempeñen cargos públicos. Los tiempos políticos avanzan rápidamente y para beneficio del país sería bueno que esto se resolviera.

Tags:

  • gestión gubernamental
  • redes sociales
  • crimen
  • poder
  • Estado de derecho

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines