Lo más visto

Más de Opinión

Manzanas ¿frescas o podridas?

Si hay una fruta que ha sido atacada en la historia es la manzana.
Enlace copiado
Manzanas ¿frescas o podridas?

Manzanas ¿frescas o podridas?

Manzanas ¿frescas o podridas?

Manzanas ¿frescas o podridas?

Enlace copiado
Los ataques iniciaron con la creación misma. Fue la manzana (¿o acaso Eva?) la culpable que los querubines escoltaran a los señores Adán y Eva del paraíso. Aunque la Biblia no habla de manzanas, pero artistas como Durero, fueron quien inmortalizaron esta imagen en nuestras cabezas (Adam und Eva, 1507). La manzana, también, ha sido protagonista de mal augurios en dibujos animados. Cómo olvidar el envenenamiento de Blancanieves tras morder la manzana, quedando a la deriva del beso de un príncipe para recuperar conciencia.

Además, la manzana ha sido objeto de estudios universitarios o al menos se utiliza para activar los sesgos negativos hacia la fruta cuando en las clases de derecho procesal se explica la “teoría de los frutos prohibidos”. Esta teoría del derecho procesal indica que todas las pruebas que puedan derivarse de una prueba ilegal (como por ejemplo, una grabación sin orden judicial) deberán ser también ilegales, como consecuencia de su ilegal origen. En una imagen, “la teoría de los frutos prohibidos” se explica con el efecto que ocurre cuando se coloca una manzana podrida en una cesta llena de manzanas frescas: se pudren.

Pero las manzanas podridas no son de uso exclusivo del pasado, de la ficción o de las aulas universitarias; también se pueden encontrar en el “reality” de la República de El Salvador, en donde salen a flote manzanas podridas de la realidad política, empresarial y hasta religiosa que evidencian el declive institucional del país.

Recientemente se han visto casos relacionados con corrupción en diferentes niveles pasando desde alcaldías, las cuales las transformaron en refugios de criminales y comercializadoras de permisos de construcción; algunos jueces, que además de ensuciar la profesión del abogado, mercantilizaron la justicia; despachos ministeriales, donde la asignación de concesiones se hacía al mejor bribón en lugar del mejor postor; negociadores cargados de cinismo; y hasta despachos presidenciales, que dejan únicamente una historia de superación personal a costillas del Estado. El nivel de podredumbre ha sido tal que ha afectado instituciones claves para que un Estado Democrático de Derecho pueda perdurar. Esta no es una postura alarmista, es la descripción de una alarmante situación. Sin independencia judicial y fiscal, un Estado de Derecho tiene todo para fracasar.

Pero entre lo podrido, igual puede surgir la vida. Ejemplo de lo anterior queda evidenciado con la labor de la Fiscalía General de la República, quien recordó sus facultades constitucionales y ha empezado a cumplir con su tarea de sacar a la luz la podredumbre que ha infestado el quehacer público del país. Es sorprendente como se están judicializando todos los secretos a voces, documentados en medios de comunicación, sin perjuicio que también han caído justos por los pecadores.

Este momento histórico debe servir para que todos dejen de temer en señalar con nombre y apellido las manzanas podridas de sus nichos. En caso que exista miedo, denuncien de forma anónima. Pueden enviar cartas a la Fiscalía, embajadas, a movimientos civiles y financistas para generar consciencia de lo grave que es la situación ya que deben callar por miedo a represalias.

Saquemos las manzanas podridas. El país necesita de manzanas frescas para salir adelante. Hoy más que nunca.

Lee también

Comentarios