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Más vale un mal acuerdo que una buena pelea

Las encuestas recientes indican que los salvadoreños estamos cansados de los caprichos, intereses personales y partidarios de los funcionarios públicos del actual gobierno, de los gobiernos y dirigentes de los dos principales partidos políticos, ARENA y FMLN. El mensaje del pueblo salvadoreño en las elecciones legislativas de 2015 fue que los dos partidos mayoritarios tenían que ponerse de acuerdo en los grandes temas nacionales y en las elecciones de segundo grado.

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Los 35 diputados que obtuvo ARENA no le alcanzan para la mayoría simple, pero sí le da derecho a veto sobre la mayoría calificada y lo mismo ocurre al FMLN con 31 diputados. El FMLN ha tenido más capacidad política que ARENA para ponerse de acuerdo con GANA y el PCN para estructurar una mayoría simple para aprobar la mayor parte de legislaciones nacionales y ARENA solo ha podido ponerse de acuerdo con los otros tres partidos de oposición en algunas ocasiones y ahora para la presentación de la propuesta de reforma integradora de pensiones.

Las encuestas indican que la población está decepcionada del FMLN/gobierno y ARENA por no tener la capacidad ponerse de acuerdo en buscar soluciones a los grandes problemas nacionales dejando de lado los caprichos, egos, posiciones ideológicas recalcitrantes, intereses personales y partidarios. Dos tercios de la población indican que no votarán ni por el FMLN ni por ARENA y que buscan nuevas opciones electorales, dejando las puertas abiertas para que llegue alguien mejor como también para que un populista con características dictatoriales pueda asomarse y tener la oportunidad de ganar las elecciones presidenciales de 2019. ARENA y el FMLN están quedándose con cerca del 20 % de la población que los apoya, lo cual es el voto duro de cada uno y ARENA que debería estar muy por arriba del FMLN, rondando el 33 % de los votantes, no logra despegarse del FMLN por su incapacidad de ser una oposición propositiva, inteligente, estratégica y que aprovecha todas las debilidades y el desgaste del oponente, para capitalizar en un apoyo más grande.

La ciudadanía ha esperado durante los últimos dieciocho meses un acuerdo sobre la reforma de pensiones que se necesita y catorce meses un pacto fiscal para resolver el impasse de las finanzas del Estado que han llevado al país al impago y a la caída en la calificación de riesgo a niveles insospechados hace tan solo un año atrás. La economía se encuentra en un virtual estancamiento, sin generación de empleo significativo y la población se encuentra en la desesperanza.

Pero no todo es malo. Los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa y el gobierno del FMLN tienen la gran oportunidad de enviar un mensaje esperanzador a todos los salvadoreños y al mundo entero en las próximas horas, aprobando la reforma de pensiones “integradora”, con algunos cambios que puedan ser negociados con el gobierno, que no cambien la esencia, aunque pueden cambiar un poco los números, pero no de manera significativa. Por ejemplo subir el monto aportado en los primeros años al fondo solidario de cinco puntos porcentuales a seis puntos porcentuales, sin llegar a los ocho puntos porcentuales del ahorro mensual de los cotizantes que el gobierno quiere. Ese tipo de flexibilidades pueden ser positivas para darle viabilidad al acuerdo.

Si el gobierno y el FMLN accedieran a acompañar la reforma integradora se daría un gran mensaje al mundo entero de que los partidos mayoritarios pueden tener la madurez que las circunstancias requieren y eso ayudaría a mejorar la perspectiva de la calificación de riesgo que en estos momentos está en avaluación y evitaría tanto el impago del mes de noviembre como las futuras amenazas de impagos que se veían en el horizonte cada trimestre.

El primer acuerdo que se requiere es el de la reforma de pensiones y el segundo es el pacto fiscal que hasta donde entendemos la mayoría de economistas ya está concluido, ya ha sido negociado por muchos meses y debería ser fácil ponerse de acuerdo en un corto plazo, con lo que se le podría aprobar al gobierno los $260 millones que necesita para cerrar 2017, según ha indicado el ministro de Hacienda, se podría refinanciar parte de la deuda de corto plazo, se le daría salida al vencimiento de bonos de 2019 y sostenibilidad a las finanzas públicas en el mediano y largo plazo.

En la visión de ARENA y el FMLN este sería un mal acuerdo, pero ya es hora de parar la pelea por unos días para anteponer el bien del país a los intereses partidarios. Todos perdemos con la pelea que se tienen, incluyéndolos a ustedes. Resuelvan los grandes problemas nacionales y luego láncense a pelear los votos a la calle y que gane el que mejor haga su trabajo, pero en unas elecciones limpias, transparentes, con un padrón electoral depurado y un TSE imparcial.

Señores del gobierno/FMLN, señores y señoras diputados de ARENA, FMLN, GANA, PCN y PDC, en sus manos está el presente de El Salvador y su propio futuro político. ¡Ustedes tienen la palabra y los votos!

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