Mayor protagonismo

Y las instituciones responsables de velar por la seguridad y garantizarnos los derechos fundamentales ¿lo saben? La gente sospecha que la respuesta es afirmativa. La gente los ve pasar “con la luz encendida” para que los identifiquen y sabe que no harán absolutamente nada.
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El control territorial se lo ha tomado la pandilla. No se necesitan expertos para esta conclusión. La gente sabe hasta qué hora se puede transitar y evitar problemas. Llegan a la hora y se refugian en su casa. La gente sabe a qué hora puede salir y cuáles son las condiciones. La gente sabe esto y más. Y las instituciones responsables de velar por la seguridad y garantizarnos los derechos fundamentales ¿lo saben? La gente sospecha que la respuesta es afirmativa. La gente los ve pasar “con la luz encendida” para que los identifiquen y sabe que no harán absolutamente nada. La gente se siente a la merced de los pandilleros.

Y peor. En esta situación observamos a los dirigentes de los partidos políticos negociar para beneficio particular. En estas negociaciones, estos dirigentes partidarios están, simple y sencillamente, confiriendo poder político a quienes por ley no pueden tenerlo. Mientras sigan negociando abierta o encubiertamente, olvidándose de su mandato constitucional, están entregando el poder que constitucionalmente tienen, única y exclusivamente, los partidos políticos.

Y como lo extraordinario quedó para después de la Semana Mayor, será extraordinario que las medidas respondan a una interpretación diferente a lo que es el accionar del Estado en el territorio. Conviene otorgar a los gobiernos municipales competencias estratégicas que permitan recuperar el control de territorio. Son 50 a 75 municipios pintados en color rojo por la violencia, la inseguridad y la tasa de homicidios. Son municipios urbanos, densamente poblados que tienen infraestructura pública que debe ponerse al servicio de la comunidad, especialmente de la población en vulnerabilidad, que insisto, es la población entre 11 y 20 años, esa población que está en edad de cursar Tercer Ciclo y Bachillerato.

Empezar por lo sencillo. Compete el municipio “la regulación del transporte local”. Los gestores de Tránsito del Viceministerio de Transporte han demostrado más competencia que la misma Policía de Tránsito. Las obras urbanas que se han ejecutado con millonarios recursos han puesto en evidencia que se puede ordenar para la convivencia pacífica. Nadie puede dejar de reconocer con sorpresa positiva esta “nueva experiencia”. ¿Por qué no generalizarla en los municipios del Área Metropolitana de San Salvador y del área conurbana? La meta son 50 municipios los que estarían beneficiados al incluir dentro de las atribuciones del Cuerpo de Agentes Municipales el ordenamiento del tráfico y la imposición de multas para la misma municipalidad. Con estas atribuciones se justifica un presupuesto especial. La Policía Nacional de Tránsito no puede con tanto conductor irresponsable que anda por las calles y avenidas de nuestro país. ¿Hay alguien que podría oponerse en la Asamblea a esta experiencia positiva generalizada?

Hay que echar mano de todos los recursos y a nivel municipal hay recursos valiosos y poco aprovechados en los ciudadanos residentes que tienen experiencia, conocimiento y recursos. Compete al municipio “la promoción de la participación ciudadana, responsable en la solución de los problemas locales en el fortalecimiento de la conciencia cívica y democrática de la población”, dice el Código Municipal. El principal problema que las comunidades enfrentan son de inseguridad, provocada por domiciliados en el municipio y foráneos. ¿Es posible hacer un llamado a la organización local para el control del territorio? No basta hacer colectas para portones. Eso ya lo aprendimos. ¿Es posible que “los estrategas” nacionales asistan de manera extraordinaria, a ciudadanos organizados en 50 municipios? Es fundamental superar la desconfianza en las instituciones proporcionando información “oficial” sobre la institucionalidad. Hay que empoderar a la gente ¿Cómo? El Código Municipal obliga al Estado a actuar con el “consentimiento de las autoridades municipales y en coordinación con sus planes y programas”. Los 75 alcaldes y concejos municipales de los municipios en rojo deben tener planes de prevención a la violencia y de recuperación de la seguridad en el territorio. Hacer equipo con visión común y recursos compartidos es extraordinario.

Compete también al municipio “la promoción de la educación y el deporte”. El Cuerpo de Agentes Municipales, en coordinación con la ciudadanía organizada y la asistencia de militares de alto nivel en retiro, puede asumir la tarea del “control” de la asistencia de la población en edad escolar a los centros educativos. No se vale jóvenes jugando a las maquinitas a media mañana ni mucho menos vagando en centros comerciales. Desde el territorio para recuperar el territorio.

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