Lo más visto

Mueven la cerca

Enlace copiado
Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Las calles y carreteras son fundamentales en el desarrollo y están sujetas a normas y regulaciones. Son recurso para el traslado de personas y bienes. De su existencia depende la integración de espacios, mercados y comunidades. De su estado depende el tiempo de traslado. Son determinantes en la competitividad. Y de poco sirven declaraciones sobre libertad comercial, sin calles y carreteras o con calles y carreteras en pésimas condiciones. Basta con preguntarle a los que viven en Colón. Basta con preguntarle a los que viven en San Juan del Mosco. Basta con preguntarle a un productor y comerciante. Basta con preguntarle a un exportador.

El Salvador tiene un transporte caro en cualquier modalidad. El transporte de pasajeros es caro. El transporte aéreo es caro. Y el transporte para importar y exportar mercadería es caro. El costo por kilómetro que registra el MOP (El Salvador Logístico. Agosto de 2017) es de $0.17 por tonelada. Mientras que en Kenia es de $0.04 por kilómetro y en Estados Unidos y en Pakistán de $0.02 por kilómetro. Esto hace una gran diferencia en los precios de productos y servicios. En nuestro caso, el costo de transporte representa entre y el 5.3 y el 40 % del precio dependiendo del sector.

La velocidad promedio del transporte en los corredores es de 17 kilómetros por hora “debido a las deficientes condiciones de tránsito en varios tramos, infraestructura inadecuada en pasos de frontera e ineficientes accesos y controles fronterizos”, dice el informe. Esto, que no es nuevo, hace nuestros productos y servicios más caros. Nuestros costos logísticos son entre el 18 y 40 % del PIB mientras que en otros países oscilan entre el 9 y 10 % del PIB. Enorme diferencia. Y esto afecta el precio de lo que comemos, de lo que vestimos, en donde vivimos y más.

Autoridades y empresarios tienen conciencia de esta situación. Saben que “hay países que han logrado desarrollarse económicamente por medio de la construcción de una visión clara, de largo plazo y con un enfoque dinamizador de la cadena logística de bienes y servicios”. Así fue en Corea del Sur “que hizo una alta inversión en capital humano, creó un clima propicio para la inversión e implementó un plan de logística nacional para favorecer la integración nacional y hacer su economía eficiente y competitiva”. No hay por donde perderse.

¿Y aquí? Hay inversiones para hacer más fluido el transporte. Aunque no siempre sucede porque sin buen transporte público cualquier iniciativa es insuficiente. Y en el caso de la carretera a Los Chorros, se reconoce la necesidad de ampliarla para disminuir el padecimiento de la gente que tiene que transitar entre Lourdes y sus alrededores hacia San Salvador y viceversa. La gente necesita de 2 a 3 horas para recorrer no más que 25 kilómetros. Y conseguir permiso para una ruta alterna... imposible.

Y con el problema que se tiene, las autoridades dejan que la gente se tome las principales carreteras. Mueven las cercas, se toman espacios del Estado y construyen comercios rentables con materiales que van desde cuartones hasta ladrillo prefabricado. La carretera del Litoral, La Hachadura, la de Anguiatú y la de San Cristóbal tienen ejemplos. ¿Cómo se fortalecerán los corredores logísticos ignorando la ley? Después será costoso y hasta imposible afectar “derechos adquiridos” sobre el patrimonio nacional.

Lee también

Comentarios