Lo más visto

Más de Opinión

Mujer virtuosa – mujer de pelo en pecho

Una vez más las mujeres nos sentimos muy contentas de tantas manifestaciones de cariño, de apoyo, de defensa por nuestros derechos y nuestra calidad de “delicadas”, dignas de ser amadas y protegidas y de “iguales a los hombres en todos los terrenos”. ¡Muchas gracias a quienes nos festejan y que con tanto cariño y esmero se mandan en expresiones que nos hacen de verdad sentirnos estimadas y valiosas!
Enlace copiado
Enlace copiado
En esta ocasión me permito enfocarme junto con los millones de mujeres de El Salvador, nomás desde dos perspectivas: (1) la Mujer Virtuosa (según el precepto bíblico) y la Mujer de Pelo en Pecho (dicho popular). Ambos conceptos retratan a una mujer valiente, esforzada, honesta, trabajadora, celosa de su núcleo familiar y de sus servidores, que cuida que su prole no aguante frío ni hambre, refiriéndose esto al sentido literal, pero también al tétrico y helado sufrimiento moral por la miseria que osa ubicarse en el alma, por los temores justificados y los infundados, por la ceguera espiritual que abruma de complejos y resabios, ensombreciendo una verdad que aún está en este planeta: aún existen la bondad, la esperanza en un mejor mañana, la gratitud y la alegría de vivir especialmente para los demás, para el bien común; la certeza de que todo pasa, que tras un tiempo viene otro, que no hay mal que dure cien años y que hay un Ser Superior en el corazón y en los cielos que todo lo lleva en arreglo.

La Mujer Virtuosa, por ejemplo, dentro del ámbito laboral, es una bendición para todos los que tratan con ella, porque aparte de generar los productos de su puesto de trabajo, se desgrana en valores agregados como la empatía, la sonrisa, el apagar oportunamente conatos de incendios; es tan grande que puede ver con ojos espirituales al malo y al bueno, al encopetado y al humilde; maneja a la perfección los filtros del cariño, la responsabilidad y el respeto; no le duele dar una milla extra; aunque se canse no se amarga porque la alegra la satisfacción del deber cumplido; es persona de fiar, es incapaz de dañar a nadie, y cuando por su imperfección humana “la riega”, es capaz de reconocerlo, disculparse y rectificar. ¡Qué hermosa es la Mujer Virtuosa!

Ah, pero “Mujer de Pelo en Pecho” no es un término que pretenda afearnos, mostrarnos hombrunas (“chiboludas”, decía mi abuelita); llamar a una “Mujer de Pelo en Pecho” es calificarla como extraordinariamente valiente, obstinada en sus empeños, emprendedora, líder en su hogar, capaz en cualquier terreno. Es independiente y es la herramienta que Dios utiliza como “manto protector” para otros. Es una persona de garra, de chispa, de esperanza; no vive quejándose sino superándose; se rebusca por eliminar los obstáculos de su paso y no quita la mirada del porvenir, del horizonte desde donde esboza los colores de la victoria, de la satisfacción y de las realizaciones. Una “Mujer de Pelo en Pecho” no se queda rezagada en el suelo tras la caída; le duele, llora, pero de ese montón de escombros y cenizas, se yergue como el Ave Fénix. ¡Es un ser maravilloso, pues siempre como herramienta del Altísimo, es consuelo, es refugio, es confianza, es asidero de otros más débiles y vulnerables, es una maravilla!

Con esta humilde exposición, mis sinceras felicitaciones a mis homólogas las mujeres; que Dios las bendiga, las fortalezca, las capacite con las agallas de los valientes y las corone de favores, resguardándolas por mucho tiempo para que continúen siendo agua al sediento y pan al hambriento. ¡Felicidades y abundantes bendiciones!
 

Tags:

  • mujeres
  • derechos
  • valiente
  • familia

Lee también

Comentarios