Mujeres y brechas de país

El pasado 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, una fecha que más allá de captar una pasajera atención, debe llevar a toda la sociedad salvadoreña a una reflexión profunda del estado actual de las mujeres. La historia ha sido testigo de la violación a los Derechos Humanos de las mujeres en las distintas sociedades ha sido sistemática y muchas veces propiciada o permitida por el mismo Estado.
Enlace copiado
Mujeres y brechas de país

Mujeres y brechas de país

Mujeres y brechas de país

Mujeres y brechas de país

Enlace copiado
Más de tres millones y medio de salvadoreñas comprenden la población del país, pero a pesar de ser la mayoría, viven en condiciones desiguales y la brecha de género aún es latente en diversos aspectos, los cuales van desde la discriminación en la esfera laboral hasta el hecho mismo de tener menor participación en ámbitos de la administración pública. Por otro lado, nuestra Constitución y diferentes convenciones en materia de derechos relativos a la mujer adoptadas por nuestro país consagran el desarrollo, la educación, la igualdad, salud y otra serie de principios y derechos inherentes; la situación coyuntural para ellas aún dista de propiciar una vida digna.

Sin embargo, el problema no solo es representativo en esferas tan visibles de la sociedad. También es un problema muy marcado en escenarios que para muchos pasan desapercibidos en este país, como los asentamientos precarios. TECHO ha tenido la experiencia de trabajar por más de 10 años junto a cientos de mujeres que han vivido bajo la carencia de oportunidades y condiciones vulnerables que les impiden desde su mismo nacimiento ser las protagonistas de su propio desarrollo, situación que comparten junto a millones de mujeres en El Salvador.

Esa ausencia de oportunidades y condiciones obedece a fuerzas estructurales que impiden que las mujeres potencien sus capacidades. Entre ellos un sistema educativo que no lleva a las niñas a desarrollarse plenamente, un sistema de salud sin una orientación para la dignificación de la mujer e incluso una sociedad civil apática al tema. TECHO busca, junto a las mujeres, potenciar su desarrollo por medio de programas en los asentamientos, como planes agrícolas, capacitaciones en oficios, acompañamiento parental y otros que a la vez generan capacidades para el liderazgo a nivel comunitario.

Ejemplo de ello es Fidelia, una madre que ha participado constantemente en capacitaciones en oficios como panadería y bisutería; esto ha potenciado sus capacidades a escala personal. También, ha llevado a establecer que otras mujeres puedan organizarse para ideas productivas como “Sociedad Creativa”, empresa que Fidelia junto a otras mujeres están por impulsar junto a TECHO este año para la comercialización de sus productos.

Este caso de éxito es prueba de que acciones concretas tienen resultados tangibles. Es momento de que todos: sociedad civil, sector público y la empresa privada, busquemos orientar nuestra convicción y recursos para cerrar aquellas brechas de género y en especial de pobreza que impiden el desarrollo para miles de mujeres en El Salvador.

Tags:

  • wilson sandoval
  • techo
  • constitucion
  • educacion
  • igualdad
  • derechos
  • sociedad
  • desarrollo

Lee también

Comentarios

Newsletter