Lo más visto

Navidades de antaño

Hace muchos años, nuestros padres nos inculcaban el respeto y obediencia a Dios y en las Navidades nos decían que si nos habíamos portado bien, el Niño Dios, nos traería un juguete, la noche del veinticuatro.
Enlace copiado
Enlace copiado
En pueblos pequeños nos decían que le enviáramos una carta al Niño Dios, pidiendo el juguete deseado; en hogares muy católicos nos decían que la carta la depositáramos debajo de un carmín en la iglesia. Como el sacristán conocía a las familias del pueblo, les llevaba las cartas que sus hijos habían dejado.

Conocimos a una familia que en el patio de la casa tenían un árbol de naranjas y una de sus hijas colocó la carta en las ramas más altas, pensando que estaría más segura y la recogiera el Niño Dios; esto puso en problemas a los padres para bajarla y saber el contenido.

Cuando por algunas circunstancia más que todo económica y para conformarlos, les decían que los Reyes Magos cumplirían con lo solicitado. Pero como todo está cambiando y el modernismo se impone, los comerciantes a nivel internacional le cambiaron vida a Santa Claus o Papá Noel y los niños modernos dicen: le pediré a Santa Claus tal cosa. Y hoy en estos tiempos, les dicen a sus padres, yo quiero tal cosa.

Otra costumbre que cada año se está perdiendo es la cena de Nochebuena en familia. Hoy los hijos, les dicen a sus padres: hoy voy a cenar con unos amigos, y los papás se quedan pensando solos y rogando a Dios que no les pase nada.

[email protected]

Tags:

  • navidad
  • respeto
  • dios
  • regocijo

Lee también

Comentarios