¿Necesitamos firmar otros Acuerdos de Paz?

El proceso de la firma de los Acuerdos de Paz es un acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia de El Salvador.
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Se ha extendido durante estos 24 años debido a muchos retos y objetivos que faltan por cumplir. Bien dicen algunos pensadores que “la paz no solo es la ausencia de guerra, ya que mientras exista pobreza, racismo, discriminación y exclusión, difícilmente podremos encontrar un mundo de paz verdadero”.

Uno de los problemas que más afecta en la actualidad al país es la polarización en todos los órdenes de la vida política del país. En las escuelas, oficinas públicas y privadas, universidades, en el hogar, de un momento a otro saltan las muestras de polarización que han provocado algo tan dañino como la guerra misma que abatió al país en los años ochenta. Al respecto se sabe que la polarización en la sociedad nació con la aparición del ser humano, y se fue complicando entre mayor organización social existía en la humanidad, y nadie puede negar que ha sido generadora de violencia; en El Salvador se puede ver reflejada en muchos ámbitos del día a día. Muchos salvadoreños hemos nacido con esta polarización en la casa, en la escuela, en el trabajo, en el vecindario.

Analistas independientes han apuntado que la polarización está especialmente en manos de los dos grandes partidos políticos situados a la izquierda y a la derecha del espectro político, y que debe entenderse esta polarización política como polarización ideológica. Agregan que la lucha sin reglas claras entre las ideologías no ha hecho más que violar la ética, la moral, la voluntad política que son los elementos necesarios para solucionar las diferencias y resolver los problemas que sufre la población.

Leí en una tesis de jóvenes universitarios de una universidad privada, que están cansados de ver a personas defender de una manera radical una ideología política a capa y espada sin argumentos válidos. Que ya no quieren ver todo blanco o negro, y que es mejor tomar las cosas buenas de distintos modelos económicos y de partidos políticos. Que se debe coincidir y apoyar aquellas ideas y acciones siempre que sean integradoras y orientadas al desarrollo. Finalizan diciendo que la polarización enferma y contamina, y que el mejor ejemplo es lo que ocurre en la Asamblea Legislativa, en donde el rechazo al partido con ideas contrarias se convierte en una disputa infinita sin sentido.

Para enderezar la situación se requiere que todos los sectores, intereses, fuerzas y grupos que se mueven dentro de él cumplan con sus respectivas responsabilidades de manera cabal y constructiva. La realidad tiene demasiados desafíos propios como para estar agregándole quebrantos innecesarios. Hay que cuidar al sistema como tal, que no es propiedad individual de nadie, sino patrimonio de la población. Y es a tal evolución a la que todos tenemos que apostarle con seriedad visionaria. Un nuevo acuerdo de nación podría contribuir a desmontar las tensiones que se han acumulado en la coyuntura actual, para atenuar el riesgo una mayor polarización.

Generalmente, las consecuencias de la polarización política agrava la situación de un país, llevándolo a una gran depresión política, económica y cultural. Los nuevos políticos tienen la obligación de cambiar este estado de cosas. Un partido, bien puede perder terreno político a cambio de que el país avance. Vale la pena.

Tags:

  • acuerdos de paz
  • polarizacion
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